Las consecuencias de movilizaciones en el sector del transporte exigiendo rebajas en el precio del gasoil ya se están empezando a notar. Las estaciones de servicio en Andalucía presentaban colas considerables durante el fin de semana e incluso alguna de ellas llegó a quedarse sin existencias de carburante. Por su parte, en las principales cadenas de distribución de alimentos todavía no se ha producido ninguna carencia significativa.


