Con unas cotas más amplias de igualdad de género se generarían hasta 10,5 millones de puestos de trabajo de aquí al año 2050, según datos del Instituto Europeo de Igualdad. Difícilmente alcanzaremos estas cifras si las políticas de igualdad siguen sin intervenir en profundidad. Un ejemplo de ello es el Pacto de Estado contra las violencias machistas.

CCOO venía demandando con ahínco un Pacto de Estado contra las violencias machistas porque entendemos que el asesinato es la forma más dramática de la desigualdad; en cambio, y aunque valoramos la aprobación del mismo en el Congreso el pasado mes de septiembre, seguimos considerándolo insuficiente pues adolece de concreción, de periodicidad y de recursos humanos, económicos y materiales acordes a la magnitud de esta lacra social. En lo que va de año, ya han sido asesinadas 41 mujeres en España, seis de ellas en Andalucía.

Nuria LópezEl Pacto no contempla medidas para garantizar los derechos laborales, la protección social o mejorar la creación de empleo para las mujeres víctimas de la violencia de género. Defendemos que esta lucha debe asentarse sobre el aumento de los recursos necesarios para la prevención, la formación, la educación y la sensibilización. Por ello, entendemos que aún queda mucho por hacer en materia de igualdad en la esfera política y en la laboral, ambas íntimamente unidas.

En Andalucía, venimos demandando que la Ley de Igualdad sea modificada para impulsar los planes de igualdad en las empresas, eliminar la brecha salarial y lograr la articulación de medidas de conciliación en los centros de trabajo. Además, hemos exigido al Gobierno andaluz que ha de dar prioridad al cumplimiento de los presupuestos en materia de lucha contra la violencia de género. Es imprescindible considerar y regular la perspectiva laboral en todos los espacios de concertación vinculados a las políticas de igualdad de género para no obviar una materia fundamental en la lucha contra las violencias machistas: la independencia económica.

CCOO considera fundamental el empoderamiento económico de la mujer. En 2016, solo uno de cada tres personas que han encontrado un empleo en Andalucía ha sido mujer y en su mayor parte han accedido al mercado laboral con contratos precarios. Por otro lado, la tasa de temporalidad se situó cerca del 35% y la parcialidad en casi un 30%. Es necesario establecer medidas para la contratación y fomento del empleo de las mujeres en general y de las que son víctimas de la violencia de género en particular. La seguridad que genera el empleo estable y digno son elementos esenciales para combatir la violencia machista; del mismo modo, es prioritario la participación de ellas en la vida pública y privada y su presencia en órganos de decisión mediante medidas positivas. No obstante, aquí coincidimos con la OCDE, las empresas con más mujeres en sus consejos de administración tienen mayor rentabilidad.

La realidad avala que la igualdad es necesaria socialmente y rentable económicamente. Los agentes sociales podemos lograr acuerdos y, a través de una negociación colectiva seria, introducir claúsulas en los convenios colectivos que protejan a las víctimas de violencia de género y contribuir al desarrollo de los planes de igualdad en las empresas. Es urgente que la brecha salarial y el empleo precario disminuyan para poder ofrecer a la ciudadanía un marco favorable en la lucha contra la desigualdad.

Estas son las políticas que reivindicamos en nuestro trabajo diario y con las que el próximo 25 de noviembre, como cada año, llamamos a la movilización para hacer pedagogía, crear conciencia y dar visibilidad. Queda mucho por andar para erradicar la violencia machista y alcanzar la igualdad plena pero vamos en la dirección correcta. Decididas.

 

Nuria López

Secretaria General de CCOO-A

@nurialomar