‘La Commedia’, la heladería que acaba de abrir sus puertas en el barrio madrileño de Salamanca (Calle General Pardiñas, 7), ofrece una alternativa perfecta para que sus clientes celíacos puedan disfrutar de un helado este verano. ‘La Commedia’, un homenaje a la obra de Dante Alighieri, es ya miembro de la Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten de Madrid y propone una amplia variedad de sabores ‘gluten free’ aptos para celíacos, también acompañados de cucuruchos sin gluten envasados de forma totalmente específica.

De igual forma, en ‘La Commedia’ el cliente encontrará sabores para intolerantes a la lactosa y para el público vegano, que encontrarán en esta heladería un rincón donde poder disfrutar del producto perfecto para refrescarse en las tardes o noches de verano.

Para hablar de ‘La Commedia’ debemos remontarnos a la Italia del 1936, cuando los abuelos de Paola Panzani dejaron su pueblo de Revere (Mantova, Italia) para trasladarse a Milán y abrir allí su primera heladería. Diez años después, finalizando ya la II Guerra Mundial, fundan la que se convertiría en la heladería de referencia en el centro de la ciudad de Milán, Gelateria Piermarini, hasta la que se desplazaban clientes de todas partes de Italia para disfrutar de la amplia y cuidada variedad de sabores de Francesco Panzani. De esta historia y tradición familiar, nace ‘La Commedia’, que ha conseguido convertirse en la heladería del momento.

“Siguiendo los pasos de mi abuelo, he querido abrir esta heladería en Madrid, una heladería distinta, que ofrezca productos frescos de la mejor calidad y todos hechos al momento en el obrador que se puede ver en la misma tienda. Hemos querido también proponer opciones aptas para celíacos, intolerantes a la lactosa y veganos, todos tenemos derecho a disfrutar de un buen helado”, comenta Paola Panzani, fundadora y mente pensante del proyecto.

La Commedia’ ofrece también una amplia oferta apta para el público vegano. En sus vitrinas el cliente puede encontrar numerosos sabores que no contienen ningún producto de origen animal, empezando por sus helados de fruta (que contienen el 40% de fruta fresca junto al agua y el azúcar) y, de igual forma, una selección de sabores crema que varían según la disponibilidad y producción del día en su obrador, ubicado en el interior del local.