La inesperada llegada de un nuevo gobierno socialista, a través de la primera moción de censura que triunfa en nuestra democracia, de la mano de Pedro Sánchez, ha supuesto una bocanada de aire fresco en un ambiente político casi irrespirable por los casos de corrupción sentenciados del PP, y por unas políticas del gobierno de Rajoy que han venido ahondando en las diferencias, cada vez más acusadas, entre la clase trabajadora y el mundo empresarial.

Además, el nombramiento de una vicepresidenta andaluza, la cordobesa Carmen Calvo, ministra de Igualdad; de la sevillana María Jesús Montero como ministra de Hacienda; y del almeriense José Guirao, en Cultura y Deporte, los tres con mucha experiencia en gestión política, genera buenas expectativas de que nuestra comunidad pueda empezar a recuperar inversiones, y se nos reconozca una financiación justa.

El talante del gobierno de Pedro Sánchez es diferente respecto a las reivindicaciones sindicales. De hecho, entre los primeros encuentros acometidos ha estado la reunión con los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y de CCOO, Unai Sordo, en un tono no solo institucional, sino de voluntad real de querer acometer reformas que beneficien a los que menos tienen. El presidente ha animado a patronal y sindicatos a llegar a un pronto Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), sobre subida salarial, creación de empleo y derechos básicos, que confiamos pueda firmarse en breve; de hecho, UGT y CCOO hemos desconvocado las movilizaciones que teníamos previstas, por el momento.

El acuerdo debe contemplar un salario mínimo por convenio de 1.000 euros, algo que forma parte del avance de las negociaciones con las organizaciones empresariales. Si la economía está creciendo, los beneficios no pueden ser exclusivamente para los empresarios. Durante el primer trimestre del año, las empresas del IBEX han ganado 10.600 millones de euros.

El nuevo AENC tiene que contener medidas sobre reordenación del tiempo de trabajo, formación, igualdad o salud laboral, pero es fundamental una subida salarial digna para que el 15% de la clase trabajadora salga de la pobreza, según datos del último estudio publicado el pasado mes de mayo por la OCDE, que sitúa a España como el séptimo país del mundo con mayor proporción de trabajadores pobres.

La Agencia Tributaria nos dice que los ingresos de las empresas españolas crecieron en 2017 un 9,2%, el doble que la masa salarial, que subió un 4,5%, pero, ahí, se cuenta el aumento del número de trabajadores. Si tenemos en cuenta la remuneración por trabajador, el incremento fue de un lamentable 0,1%, prácticamente un aumento salarial nulo, frente a una subida de ingresos de las empresas del 9,2%.

Si hablamos de pensionistas, según el último estudio de los técnicos de Hacienda, publicado en marzo, tres millones cien mil pensionistas, el 32% del total, está en riesgo de pobreza y exclusión social, con pensiones inferiores a los 8.200 euros al año. Y por comunidades, Andalucía vuelve a ser la que cuenta con mayor número de pensionistas en este ratio, con 651 mil, seguida de Cataluña con 521 mil.

Mientras, sigue creciendo el precio de la vivienda en España (un 9,4% en el primer trimestre). El coste de la vida ha subido mucho, sobre todo por la subida de los combustibles y la luz, alcanzando en mayo una tasa interanual del 2,1%, muy superior a la prevista.

La reforma laboral de 2012 no requiere de parches, debe ser derogada, porque desequilibra el peso de la negociación colectiva a favor del empresario, y ha facilitado la precarización del trabajo y el incremento de accidentes laborales. Igualmente, hay que eliminar la reforma de las pensiones, derogar la Ley Mordaza y el artículo 315.3 del Código Penal, que impide a los sindicalistas defender el derecho a huelga. Los primeros gestos del nuevo gobierno están llegando, y estoy convencida de que aparecerán más gestos de agradecer, de este gobierno progresista, lleno de políticos y profesionales comprometidos. Pero necesitamos más. Necesitamos medidas ambiciosas de compromiso social. Desde UGT Andalucía nos comprometemos a colaborar en todo lo posible, como siempre lo hemos hecho, y deseamos suerte al nuevo ejecutivo para que sepa acometerlas y consiga los apoyos suficientes. Espero que así sea.

Carmen Castilla | Secretaria General de UGT-A (@mc_castilla)

Artículo incluido en el número de julio y agosto de la revista Agenda de la Empresa