La economía española experimenta una «fuerte ralentización, casi frenazo, del crecimiento, y una regresión en el empleo». Hay un ajuste «particularmente intenso y rápido de nuestro sector de la construcción». Nuestra economía «atraviesa por un periodo difícil que afecta a las economías domésticas y ensombrece las percepciones ciudadanas».
El Banco de España calcula que cada caída de 10.000 euros en el precio de la vivienda podría reducir el nivel de consumo de los hogares en 300 euros anuales, debido al importante papel que desempeñan los inmuebles en la economía familiar de los españoles.
El número de sociedades mercantiles dedicadas al transporte terrestre, marítimo, aéreo y espacial que se han disuelto se incrementó un 37,8% en tasa interanual en los cinco primeros meses del año, según un informe elaborado por Axesor.
