ZP ha hecho un llamamiento a los países europeos para alcanzar un gran pacto entre trabajadores y empresarios, sin embargo, el problema en la UE no es de enfrentamiento entre unos y otros, sino de cómo salvar a las empresas para que éstas puedan mantener el empleo y generar nuevos puestos de trabajo. En España el problema es el mismo, mejor dicho: es peor.