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En el 2008 mejoremos nuestra comunicación

Puntuación

 

Creo que en estos tiempos que corren  vamos a tener que usar nuestras mejores galas en la comunicación diaria y es que no podemos obviar el que cada día, al instante de vernos,usted, y yo tendremos una primera impresión que nos aportará una idea de cómo somos, qué pensamos, etc. Si bien es cierto que quedarnos con una primera impresión puede llevarnos a ideas erróneas es inevitable recibir estímulos que nos obligan a crearnos esa composición de nuestro interlocutor. Este conocimiento inicial está generado en base a la información que emitimos  a nivel verbal,  visual o a través de nuestra expresión no verbal, postura corporal e incluso tono de voz. Todo este tránsito de información es la base para generar un impacto en los demás, y viceversa conformando así la  comunicación.

La comunicación humana es un proceso básico en nuestra vida, ya que nos permite conocer el mundo exterior, definir nuestra posición en relación con otras personas y ayudarnos en nuestras adaptaciones al medio que nos rodea. Por ella y con ella, se construyen las imágenes que forman el pensamiento y es la red que se teje entre los elementos de una organización y que le brinda a ésta su característica esencial: la de ser un sistema, una totalidad, donde  se aprende, se trabaja y se forma una cultura transmisible.

Por todo esto debemos tomar conciencia  de cómo nos comunicamos y qué hacer para mejorarla porque usted y yo estamos convencidos de que nos comunicamos bien.

Hablamos claramente, y desde muy pequeños preguntamos si nos entienden y se nos contesta que sí; escribimos informes que otros leen... Deben ser "los otros" quienes no saben o no quieren comunicarse. Sin embargo... "los otros" somos "nosotros", usted y yo, para las demás personas del mundo. Por ello, comprender cómo funciona la comunicación y entender cuáles son nuestras propias necesidades y habilidades para comunicarnos, puede ayudarnos a comprendernos a nosotros mismos y a los demás; hoy  me detendré en reflexionar sobre dos elementos: la escucha activa y el saber comunicar.

Escuchar a los otros es el fundamento del diálogo. Escuchar es algo que debemos aprender, ya que la mayoría de nosotros no escuchamos con el propósito de comprender al otro, sino con el propósito, nunca confesado, de encontrar una oportunidad para hablar de nosotros mismos. El saber escuchar implica una actitud de respeto y de valoración del otro como persona, una manifestación de tolerancia, de responsabilidad. Al escuchar, aportamos el estímulo necesario para que el otro pueda desarrollar y concretar en palabras su mundo interno. Al hablar va descubriendo nuevas significaciones y va encontrando en ellas nuevas alternativas y nuevas posibilidades de comprensión. Saber escuchar es escuchar activamente, con empatía, con apertura mental y con conocimiento. La escucha activa nos ayuda a reducir la tensión, a aprender, se hacen amigos, se estimula la cooperación, ayuda a tomar mejores decisiones, evita problemas, da seguridad y se gana tiempo para pensar. Para escuchar activamente se debe, en primer lugar, aceptar lo que la otra persona nos está diciendo, aclarar el significado y por último dar la opinión. 

El saber expresar nuestras ideas, nuestras emociones, nuestras experiencias, nuestros modos de ver el mundo, es el otro gran componente del diálogo. La comunicación es irreversible. Indica que lo comunicado no puede borrarse e ignorarse. Después de emitir un mensaje se puede negar, pero al tratar de justificarlo, lo que proporciona es una nueva información al receptor, con lo cual puede o no cambiar de opinión, de ahí la importancia de saber expresarse. Nuestra expresión debe ser matizada y prudente, libre de etiquetas simplificadoras, abierta y sincera, cálida y comprometida.

Tan sólo somos lo que comunicamos a los demás con palabras, y sin palabras. La No Comunicación no es posible. Mejoremos nuestra comunicación.

anaherrero@montaner.com


Informaria SL Grupo de comunicación fundado en 1996