• Quien se enfada por las críticas, reconoce que las tenía merecidas.
    Cayo Cornelio Tácito

El comercio andaluz, un sector en plena transformación

Puntuación

Si tenemos en cuenta los últimos datos proporcionados por la Consejería de Turismo, Comercio y Deportes de la Junta de Andalucía, la actividad comercial representa en el 2004, nada menos que el 16,8% del total de empleo regional y el 19% del Valor Añadido Bruto de Andalucía. Además, éste ha experimentado un importante crecimiento, multiplicándose por dos el número de licencias comerciales por cada mil habitante en los últimos 25 años. Pero su importancia, más que medirla en términos cuantitativos, hay que considerarla en términos estratégicos, ya que es un sector clave para el desarrollo de la economía y sociedad andaluza desde varios puntos de vista, como por su relación directa con el desarrollo con el turismo, el urbanismo de las principales ciudades andaluzas, su arraigo con la cultura e historia andaluza y su papel transmisor de la economía a los consumidores.

En los últimos años esta actividad clave para la economía andaluza ha experimentado una transformación y dinamismo que ha modificado considerablemente la foto del sector, debido principalmente a los cambios en la demanda comercial, las estructura de costes de las empresas comerciales, las formas de venta y el marco institucional.

Por una parte, se han producido una serie de cambios en la demanda de los consumidores, debido a una multitud de elementos que han modificado el comportamiento y la forma de realizar y organizar las compras por parte de los demandantes de los establecimientos comerciales. Entre éstos destacan: una creciente urbanización, un incremento de la renta regional, del nivel de vida y el nivel educativo de la población andaluza, un incremento de los periodos de cobro de las rentas salariales, y por tanto de esparcimiento de las compras, así como la financiación de las mismas; la incorporación de la mujer al mercado laboral, cambios en los desplazamientos y en la forma de efectuar las compras, el incremento de la demanda de ocio y tiempo libre y cambios en los gustos y en los hábitos de vida.

Por otra parte, la estructura de costes de las empresas comerciales han sufrido diversas transformaciones debido a factores relacionados con una reducción de los costes de distribución y logística, una reducción de los costes financieros gracias al incremento de la competencia bancaria, una reducción de los costes de producción, motivados tanto por los avances tecnológicos, como por el incremento de la competencia derivada de la globalización económica, una creciente externalización de actividades que antes realizaba el propio o la propia empresaria comercial y que ahora subcontrata a empresas especializadas y la flexiblilización del mercado laboral. Para terminar de exponer los cambios producidos en la estructura de costes de las empresas comerciales andaluzas, habría que analizar los efectos que sobre la misma ha tenido la transformación tecnológica que se ha experimentado en éstos últimos años y que no han dejado impasible al comercio andaluz entre los que destacan el empleo de los códigos de barras y los lectores ópticos, los datófonos, terminales de venta, Sofward informático relacionado con la gestión comercial y la Incorporación de nuevos servicios comerciales: reparto a domicilio, pedidos por Internet, tarjetas de fidelización del cliente, descuentos comerciales, y el desarrollo de los servicios posventa.

En otro orden de cosas, hay que señalar los cambios producidos en las formas de venta. Partiendo que en Andalucía hace 25 años prácticamente la manera universal de venta era el pequeño comercio tradicional detallista, podemos afirmar que en el último cuarto de siglo se ha incrementado la complejidad del mismo motivado por la aparición y el desarrollo de nuevas fórmulas de venta. En este sentido destacar en primer lugar el desarrollo de la venta sin establecimiento a través sobre todo de Internet y otras formas de venta sin establecimiento como la televenta y la radio, la venta por teléfono y el correo, por catálogo; y por fin el Vending en máquinas expendedoras. Pero las formas de venta que han modificado el panorama comercial andaluz han sido las grandes superficies comerciales, que se han implantado en los últimos años en Andalucía, adoptando diversas tipologías como los grandes establecimientos comerciales de carácter colectivo detallistas o de fabricantes, los centros comerciales, los hipermercados, los supermercados, las cadenas sucursalistas, los grandes almacenes y almacenes populares especializado por secciones, los grandes establecimientos especializados no alimentarios, en segmentos de actividades como el bricolaje, el deporte, el juguete, y el equipamiento del hogar y otros nuevos formatos comerciales como las tiendas de descuento duro o “Hard Discount” y las tiendas de conveniencia o “Convenience Store”. Aparte de las nuevas fórmulas de distribución comercial diferentes al pequeño comercio, éste también se ha hecho más complejo, apareciendo y desarrollándose otras fórmulas de comercio detallista, diferentes a las tradicionales de las concesiones administrativas, el pequeño comercio tradicional y la venta ambulante. Estas están siendo las franquicias, el comercio especializado minorista, y el comercio de proximidad y las tiendas precio homogéneo, favorecidas por la globalización económica y la entrada de comerciantes de origen chino y magrebí, con una cultura y costumbres muy diferentes al comercio tradicional.

Ante este incremento de la competencia, debido al desarrollo de estas nuevas fórmulas comerciales, el pequeño comercio esta adoptando la estrategia competitiva de la cooperación empresarial a partir del desarrollo de fórmulas de agrupación, como los Centros Comerciales Cerrados Integrados, la creación de centrales de compras y servicios con el fin de conseguir mejores economías de escala; y el desarrollo y modernización de las fórmulas de agrupación tradicionales como son los mercadillos, los mercados de abastos, las calles comerciales y las galerías comerciales. Pero sobre todo, merece la pena destacar a los Centros Comerciales Abiertos, que se están creando a la luz de comerciantes de una calle o una zona, que deciden aprovechar sus potencialidades y sinergias a partir de una gestión común, el diseño de un urbanismo comercial adecuado y una oferta complementaria de ocio. En los últimos años se ha producido un desarrollo espectacular de esta fórmula de agrupación comercial en la Comunidad Autónoma Andaluza, existiendo actualmente alrededor de un centenar de proyectos, así como 59 CCA en funcionamiento.

Para terminar, hay que destacar también los cambios experimentados en el marco institucional en apoyo del comercio que no existía con anterioridad, gracias sobre todo a la formación y consolidación de un nuevo gobierno autonómico al que se le han traspasado las competencias en Comercio Interior, al apoyo de la Unión Europea sobre todo a través de ayudas a la modernización, a la ampliación y sobre todo a la formación de profesionales del sector, a la creación de un nuevo marco legislativo y finalmente, hay que destacar la consolidación de asociaciones de empresas como las integradas en la CECA con una vocación de servicio al empresariado comercial andaluz, desarrollando proyectos de modernización, de formación, de asesoramiento jurídico, informático, comunicación, desarrollando acuerdos y convenios, así como la defensa institucional de los intereses del comercio andaluz.


mariofuentesr@wanadoo.es

Informaria SL Grupo de comunicación fundado en 1996