luisazcaratediz@yahoo.es
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- Mira -me dijo Don Contradictorio- para mi eso de la información es muy importante. Si te dan una buena información, te puedes hacer una opinión acertada, si la información es mala, probablemente tu opinión es desacertada. Ya se sabe lo que dice el refrán, que cada uno habla de la feria, como le fue en ella. Asà es que tu me dirás como se yo que la información que recibo, es de calidad.
- Pues mi amigo, has puesto "el dedo en la yaga" y es difÃcil darte una respuesta sencilla, porque la información en si, es multifacética. Veamos, se dice que un producto es de calidad cuando satisface las condiciones puestas por el cliente. Pero extender esa definición para calificar la calidad en la información, no serÃa adecuado: la información no se hace para satisfacer a un cliente. Yo dirÃa que la calidad de la información se podrÃa medir porque ésta informe de hechos objetivos. Con lo que quiero decir demostrables. Te pondré un ejemplo sencillo: si informo que ayer en la madrugada hizo cuatro centÃgrados es un hecho demostrable, pero si digo que hacÃa frÃo, es un hecho subjetivo y por ello no demostrable, es una apreciación. Por ello se puede decir que una información es tanto más de calidad cuanto más objetiva sea. Ese puede ser, un criterio determinante. PodrÃamos medir la validad de la información de un periódico, o de la radio, pongo por caso, cuanto más hechos objetivos recojan sus informaciones, en esa forma estarán más apegados a la realidad. La objetividad en la información, debe caracterizar a la calidad de la misma.
- Bueno, estoy casi de acuerdo con lo que dices, pero te has referido sólo a la información oral y escrita. Ahora bien, yo creo que la información es más, digamos, variada.
- Tienes mucha razón -le conteste a mi amigo-. Porque la información es imprescindible para que vivamos. Sin que lo tomes a mal, te diré que tú eres materia, energÃa e información.
- No, mira, yo soy Don Contradictorio, el mismo que viste y calza y a mucha honra. Otras definiciones no las acepto.
- Déjame razonar -le contesté-. Si tú notas que te pica la nariz    -parte de tu materia-, llega esa información al cerebro, que es parte de la materia que te forma, y el cerebro -él sabrá como lo hace- envÃa una información a una de tus manos -parte de tu materia-, para que te rasques. Y en todo este proceso se gasta una determinada energÃa, que has generado tú mismo. Asà es que me darás la razón, de que eres materia, energÃa e información. Te diré más, que si una de ellas te falta, no podrás vivir. Creo que no tengo que convencerte de que sin materia y energÃa, no vives, pero ¿y sin información?
- Pues mira -me dijo Don Contradictorio- yo no soy chismoso y puedo vivir perfectamente sin "el qué dirán".
- No se trata de eso. Tú tienes cinco sentidos, por los que te comunicas con el mundo exterior. Suponte que no te falta sólo un sentido, sino los cinco y ya no te puedes comunicar con el mundo exterior, no emites ni recibes información. Tu muerte por inanición está asegurada. Asà es que la información -recibir y emitir- es fundamental para poder vivir.
- Considera que la información no es verdad, los trastornos que se pueden producir, pueden ser muy graves, incluso fatales. Me refiero a la vida humana. Incluso, tengo entendido que a nivel de laboratorio se hacen experiencias con células de cánceres para darlas información falsa, con la que se impide su crecimiento. Date cuenta la importancia que tiene la información para luchar por la vida. Mucho más que ese "el qué dirán" al que hacÃas referencia. Y fÃjate que en el caso de experiencias de laboratorio a que me he referido, se utiliza una información que podrÃamos llamar falsa y si quieres de mala calidad. Resulta de ello que hasta ese tipo de información puede ser útil. Eso es una realidad y por ello se ha utilizado, en determinadas ocasiones, para producir pánico entre la gente o desprestigiar personas etc. Te darás cuenta, mi amigo, la importancia que tiene la actividad informativa, y -para acabar- tu mismo que colaboras en una prestigiosa revista.
- Te agradezco tus palabras. Te sabré recompensar.
