Cayó la producción agraria andaluza, la renta y los precios agrícolas en un año en el que el repunte de los precios de los alimentos disparó el gasto de los hogares. 2006 no fue bueno para la agricultura andaluza y así lo demuestran los datos incluidos en el «Informe anual del sector agrario en Andalucía 2006», publicado por la Fundación Unicaja y elaborado por Analistas Económicos.
El trabajo, que fue presentado ayer por el consejero de Agricultura, Isaías Pérez Saldaña, y por el presidente de Unicaja, Braulio Medel, avanza que la renta de los agricultores cayó un 7,4% hasta situarse en 7.365 millones y que la producción agraria alcanzó los 9.000 millones, un 13,5% menos. Un descenso este último que Unicaja atribuye al «ajuste» en las subvenciones recibidas en aplicación de la Política Agraria Común (PAC).
La provincia de Almería fue la que mayor aportación realizó a la renta agraria de Andalucía en 2006, con casi 1.350 millones, algo más del 18% del total regional. A continuación se situaron Sevilla y Jaén, con participaciones en torno al 16% de la renta agraria andaluza.
Así, Sevilla fue una de las dos únicas provincias andaluzas, junto con Málaga, donde la renta agraria creció respecto a 2005, un 4,6%, mientras que Jaén registró el mayor descenso de la región en términos de renta (-30,3%), como consecuencia del fuerte descenso en su producción agrícola, estrechamente vinculado al comportamiento del aceite y derivados.