El «chequeo médico» al que se pretende someter la Política Agraria Común (PAC) no depara un futuro halagüeño para muchos agricultores. Aunque en Asaja valoran algunos puntos, en muchos casos los agricultores, especialmente los andaluces, tienen todas las de perder.
Entre todos los puntos que Bruselas quiere modificar, los recortes de las ayudas destacan por encima del resto. En concreto, la Comisión Europea pretende que los recortes por modulación, que según la PAC de 2003 debían mantenerse en un 5%, vuelvan a incrementarse a un ritmo del 2% anual -a partir de 2009- hasta llegar al tope del 13% en 2013. Las cantidades derivadas de estos recortes irían orientadas a las políticas de desarrollo rural.
A día de hoy, si al 5% menos de ayudas que ya pierden los agricultores se suma la reducción que ya están sufriendo los algodoneros y remolacheros por las respectivas OCM -que contemplan un 10% adicional-, en total, en Andalucía se dejan de recibir 65 millones de euros, del total de 192 millones que se pierden en España. Al ritmo al que pretende incrementar los recortes la Comisión, esa cantidad, sólo en Andalucía, ascendería a 169 millones en el umbral de 2013.