El Grupo La Rioja Alta S.A. lanza uno de sus vinos más exclusivos y singulares: Marqués de Haro 2005, un vino de carácter que sintetiza la excelencia, y el buen hacer de la bodega y su afán innovador.
Nacido en la nave de experimentación de La Rioja Alta S.A., del buen hacer del enólogo de la bodega, Julio Sáenz, lo que diferencia cada entrega de Marqués de Haro es precisamente su calidad y singularidad. La Rioja Alta S.A. únicamente comercializa el Marqués de Haro cuando el vino posee una especial calidad y originalidad. Particularidades que le convierten en un vino único y diferente a los vinos tradicionalmente elaborados por la bodega. La nueva entrega llega tras cuatro años de expectante espera, ya que el anterior Marqués de Haro correspondió a la cosecha 2.001, cuando se elaboró una edición muy limitada de botellas.
Marqués de Haro 2005 nace del ‘coupage' entre Tempranillo (85%), como base de los vinos de La Rioja Alta S.A., y Graciano (15%), variedad autóctona de Rioja que proporciona frescura y elegancia a los vinos. Además, por primera vez en la historia de la Bodega, se empleado la crianza en barrica de roble francés nuevo, lo que ha permitido conservar la viveza, la frescura y la frutosidad de la añada del 2005. Tras 35 días de fermentación maloláctica, el vino pasó a barrica en mayo de 2006. El Tempranillo se envejeció en barricas de roble francés nuevo (60%) y americano nuevo el resto, mientras que el Graciano lo hizo en barricas de roble americano nuevo. Tras doce meses en barrica y dos trasiegas manuales a los 4 y 12 meses, se embotelló en julio de 2007.
El resultado es un exquisito tinto, de intenso color rojo picota y de capa media alta. En nariz destaca por su frescura, limpio, con aromas de frutas silvestres maduras (moras y grosellas), tostados y tabaco, que después de agitar la copa dejan paso a notas de nueces, canela y regaliz dulce. En boca, franco, con un buen equilibrio entre el alcohol y la acidez, con taninos marcados que dejan un retrogusto elegante donde sobresalen las notas de regaliz y tabaco.
Este vino destaca por su temperamento vivo y fresco, que en el futuro evolucionará hacia un paladar más redondo adquiriendo un intenso y complejo bouquet.