La reforma de la OCM del vino, aprobada el pasado miércoles por los ministros de Agricultura de la UE, ha dado como resultado algo que parecía muy lejano a tenor de la propuesta inicial, que el Brandy de Jerez salga bien parado con el resultado. La nueva OCM concede una prórroga de cuatro años para supresión de las ayudas al uso de boca y eso, para el presidente del Consejo Regulador del Brandy de Jerez, Evaristo Babé, «es muy positivo». Babé se muestra satisfecho porque «se ha pasado de una situación en la que se suprimía el apoyo a la destilación para comercializar en el mercado a un escenario donde se mantiene la ayuda destinada a la producción».
Apunta que «el sector es consciente del cambio de circunstancias con una fórmulación que es satisfactoria porque supone una mejora significativa desde una posición de partida de cero a poder seguir percibiendo muchos millones de euros durante ese período transitorio. Una etapa que debe servir para favorecer la competitividad del producto y para prepararse para el futuro».