La confianza de los consumidores españoles en la situación económica fue la que más retrocedió en diciembre, según la Comisión Europea. Este indicador retrocedió dos puntos, frente a la caída de un punto que se registró en Alemania y Reino Unido, los tres países en los que peor se comportó la confianza de los consumidores. Por el contrario franceses y polacos subieron un punto.
Esta caída se debe, según Bruselas, a las malas expectativas que perciben los ciudadanos de una situación económica que consideran que se deteriora, aunque no han apreciado en los últimos doce meses cambios sustanciales en cuanto al avance del desempleo, según el mismo informe.
En conjunto, en todos los países de la Eurozona se produjo una caida media de este indicador de 9 puntos en diciembre en relación con el mes anterior, frente a un descenso de tan sólo 7 puntos en el caso de los Veintisiete países de la Unión Europea.
Si se analiza la confianza de los consumidores por países se aprecian bastantes diferencias aunque, en general, en la mitad de los países europeos hubo descensos, siendo el más importante en el caso español.
En el comercio minorista, otra de las variables que analiza el informe, se produjo un descenso de un punto en el nivel de confianza en la marcha de su negocio, caída igual a la que declararon los comerciantes españoles y lejos de la caída de 5 puntos que aseguraron los tenderos alemanes. En esta variable los franceses son los más optimistas, con un aumento de 4 puntos en diciembre en relación con el mes anterior.
En la construcción, sector especialmente sensible en el caso español, en diciembre el indicador de confianza se mantuvo estable en nuestro país, habida cuenta de que en noviembre se produjo la gran caída de la confianza, nada menos que catorce puntos. En el conjunto de la Eurozona el descenso fue de cinco puntos. Reino Unido, con un descenso de siete puntos, fue el país que más acusó la pérdida de confianza en que el sector de la construcción siga siendo el motor económico.
En conjunto, agregando todas las variables, la Comisión Europea aseguró ayer que la confianza económica sigue bajando, «aunque levemente», en la Eurozona. El Índice de Confianza Económica, nombre que recibe la suma de todos los anteriores datos y que resume la opinión de jefes de empresas y de consumidores, bajó 0,1 puntos en relación a noviembre hasta quedar en 104,7 puntos.
En el caso de España este índice global de confianza en la situación económica acabó 2007 en 91,4, lo que supone un descenso de 1,2 puntos respecto al mes anterior y también el mayor descenso de la Eurozona. Reino Unido, que no está integrado en el euro, tuvo el mismo descenso de 1,2 puntos. En este apartado de índices agregado destaca Italia, con una mejora de 2,3 puntos en el índice.
Según el Ejecutivo comunitario todas estas caídas se deben a un «retroceso de la confianza en los sectores de la industria, el comercio minorista y la construcción», tanto en la Eurozona como en el conjunto de la Unión Europea, así como de «un retroceso de la confianza de los consumidores en la Eurozona».