La leche, unos de los productos estrella de la alimentación diaria de niños, adultos y ancianos está perdiendo seguidores debido a la astronómica subida de precio que ha experimentado en 2007. La patronal de las industrias lácteas, Fenil, reconoce que las ventas del sector se han resentido en los últimos meses, en los que el precio medio del litro en España ha subido un 31% y ha llegado a superar la frontera psicológica del euro.
"Por primera vez en muchos años se están almacenando cartones de leche UHT en las fábricas, ante la caída de la demanda en los puntos de venta", asegura el presidente de Leite Río, Jesús Lence, quien subraya que el retroceso está siendo especialmente acusado en las marcas líderes -las más caras-.
Según el propietario de la compañía láctea líder en Galicia, las marcas de la empresa han sufrido unas caídas de sus ventas de entre 15% y un 20% en los últimos meses. Pero siempre que hay perdedores también hay ganadores. Buena parte de la caída de las enseñas líderes del mercado ha sido absorbida por las enseñas blancas o del distribuidor.