El impacto económico global de la celebración de la Semana Santa en la ciudad de Sevilla en 2007 se sitúa en unos 160 millones de euros, casi el doble de lo estimado en 1999 (año en el que se realizó el anterior informe), y más de veinte millones al día. Esta es una de las conclusiones más llamativas del informe «El impacto de la Semana Santa sobre la ciudad de Sevilla», que ayer se presentó en la sede de la Confederación de Empresarios de Sevilla, y que ha sido realizado por la empresa Skill Strategias a petición de la CES y de la Cámara de Comercio.
El acto estuvo presidido por Antonio Galadí, presidente de la CES; Francisco Herrero, presidente de la Cámara de Comercio; Manuel Román Silva, presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla, y Antonio del Cura, director de Skill Estrategias.
El informe, elaborado después de la realización de 2.088 entrevistas entre el Lunes Santo y el Domingo de Resurrección de 2007, confirma un incremento de los gastos de los ciudadanos y del número de visitantes, así como una fuerte repercusión en la promoción turística de la ciudad. Así, el estudio se ha centrado en el gasto de consumo del público espectador, gasto de estancia de los visitantes, gasto de las Cofradías y cofrades, gasto de los medios de comunicación y gasto de los servicios públicos.
Uno de los capítulos más relevantes de este estudio es el del gasto de consumo del público espectador. Es el apartado que más aporta al impacto económico global de la Semana Santa en 2007, con un gasto de 109 millones frente a 65 millones de 1999, y sobre todo se destina a alimentación, transporte público (aunque baja respecto a hace ocho años), a compras típicas, a visitas y a espectáculos.
Por lo que respecta a a estancia de los visitantes en Sevilla, generó un gasto de 39,5 millones, con un incremento del 67,6 por ciento respecto a 1999, debido sobre todo al incremento del número de visitantes y al alza del precio medio de las estancias.
El estudio destaca que Sevilla recibió, durante la Semana Santa pasada, un total de 940.000 asistentes, lo que supone un 39 por ciento más que en 1999, de los que la mayor parte fueron de la capital (350.000), seguidos de la provincia (195.000), del resto de España (250.000) y de los extranjeros (145.000), el mismo número que hace ocho años.
Dentro de las visitas, la estancia media de los visitantes fue de cuatro días y el gasto medio diario de la estancia fue de cerca de setenta euros.
Uno de los estudios que más llaman la atención del informe es el que se centra en la industria artesanal propia de la Semana Santa imagineros, tallistas, doradores, bordadores, orfebres y cererías, entre otras-es el único apartado económico que se mantiene igual que en 1999, con un volumen de negocio de 5,2 millones, según las entrevistas realizadas a los artesanos, concretamente a 35 de ellos.
No obstante, según explicó Antonio del Cura, se desprende en las entrevistas a las hermandades que el negocio de la industria propia de la Semana Santa varía en función de distintos criterios y se eleva a 6,1 millones, atendiendo a los nazarenos, a 6,4 millones, al número de hermandades, y a 6,8 millones a la cifra de hermanos.
El apartado dedicado al coste de los servicios municipales es significativo, toda vez que en 1999 fue de 200.000 euros, mientras que en 2007 ascendió a más de cinco millones de euros, destacando sobre todo el aumento del gasto de la empresa de limpieza Lipasam que de algo más de 134.000 euros hace ocho años, se pasó el pasado a más de 870.000 euros.
Asimismo, los servicios del pasado año casi triplicaron a los del año 1999.