El secretario del Tesoro de EEUU, Henry Paulson, ha presentado el mayor plan de reforma financiera desde que tuviera que hacer frente a la Gran Depresión. El plan quiere promover la estabilidad y la resistencia de los mercados ante la complejidad del sistema moderno. La Reserva Federal (Fed) verá ampliados sus poderes de supervisión. Paulson ha asegurado que los cambios no se pondrán en práctica hasta que no se estabilicen los mercados y se controle la crisis del sector inmobiliario.
Paulson ha señalado que "los recientes hechos han demostrado que la protección de los inversores y la estabilidad de los mercados son elementos críticos de la competitividad".
El secretario del Tesoro ha añadido que el proyecto cuenta con "recomendaciones a medio plazo para responder a las cuestiones de transición en un periodo de entre dos a ocho años, así como unas cuantas recomendaciones a corto plazo".
Paulson ha admitido que su mayor prioridad es la de limitar el impacto de la crisis del mercado inmobiliario. En su opinión, se mantiene como el mayor peligro a la baja de la economía.
El papel de la autoridad monetaria mantendrá sus poderes actuales, como el proporcionar liquidez al sistema financiero. A sus habituales funciones se sumarán la facultad de examinar las cuentas de cualquier entidad financiera, no sólo bancos comerciales sino también de inversión. La intención es evitar posibles amenazas al sistema financiero y "preservar la estabilidad".
Por otra parte, Paulson sugirió la creación de un regulador único de los mercados financieros que vele por la protección de los consumidores e inversores. Este regulador único vigilaría las prácticas empresariales en todo tipo de firmas financieras.
En un borrador de las propuestas, el Tesoro reconoció que el actual sistema regulatorio está repleto de "vacíos en la normativa, además de redundancias".
El Tesoro ha establecido una ambiciosa "hoja de ruta" para modificarlo y simplificarlo, aunque tiene poca probabilidad de entrar en vigor en los 10 meses que le quedan de mandato a Bush, ya que la propuesta, que requiere aprobación por parte del Congreso, será una tarea de muchos años, con lo que pasará a las manos de quien gane las elecciones presidenciales en noviembre próximo.
Entre las modificaciones, el Tesoro quiere fusionar la Comisión de Valores (SEC, por su sigla en inglés), con la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC, por sus siglas en inglés), que se encarga de supervisar las actividades del mercado de futuros del país.
En el apogeo del "boom" inmobiliario, los bancos extendieron préstamos a personas que claramente no podían permitírselos, con la expectativa de que los precios de la vivienda seguirían subiendo y podrían vender la casa posteriormente. Por ello, no es una sorpresa que la caída del valor de las casas también haya traído un salto en la morosidad y los desahucios.
Además, el secretario del Tesoro sugirió fundir la Comisión del Mercado de Valores, la agencia principal que regula a las empresas de Wall Street, con la Comisión del Mercado de Futuros de Materias Primas.