Caja San Fernando ha dado un paso decisivo en su apuesta por el mercado hipotecario lanzando una campaña específica para la financiación de viviendas de autopromoción individual, que permite a los clientes gestionar la contratación de una hipoteca para construir sus casas o chalets sobre terrenos urbanos con destino a primera o segunda vivienda.
Se trata, no obstante, de un producto financiero cada vez más demandado por quienes destinan parte de sus ahorros a la adquisición de una parcela de terreno en municipios cercanos a la capital de provincia, buscando en consecuencia financiación para llevar a efecto el proceso posterior de la edificación.
En este sentido, la Caja ha dotado al producto de una serie de singularidades que lo convierten en uno de los más atractivos de su género que existen en el mercado andaluz. Así, permite al beneficiario financiar hasta el 90% del valor final de la obra, frente al 80% habitual en otras entidades. Se considerarían aportación personal del cliente el coste del proyecto, la licencia de obras y los gastos notariales de compraventa y declaración de obra nueva.
Del mismo modo, la Caja ofrece un periodo de carencia de hasta 24 meses (el doble de lo habitual), de manera que durante esos dos años el receptor del préstamos sólo abonaría intereses, sin amortizar capital y, en consecuencia, reduciendo la cuota mensual. A esto también contribuiría otra característica del préstamo: la posibilidad de elegir un sistema de amortización francés progresivo, que genera cuotas más pequeñas al principio.
Por último, con el propósito de facilitar el acceso de los jóvenes a la primera vivienda –y más concretamente a la vivienda construida en régimen de autopromoción-, la Caja ofrecerá unas excelentes condiciones para este sector poblacional, partiendo de un tipo de salida del 2,75%.