Tras meses de avisos y pésimos datos económicos, el Gobierno, al fin, ha reconocido, que el PIB nacional ni de lejos crecerá al 3,1 por ciento el presente año. El ministro de Economía, Pedro Solbes, revisará a la baja sus estimaciones hasta situarlas en el entorno del 2,4 por ciento para 2008. Es decir, una reducción del 22,5 por ciento (0,7 décimas menos) con respecto a la última estimación oficial (diciembre), que fue reiterada por el Gobierno hasta la celebración de las elecciones generales del pasado 11 de marzo.
Sin embargo, la rebaja que aplicará el Gobierno corre el riesgo de quedarse nuevamente a años luz de la dura realidad económica a la que se enfrenta el país. El semanario The Economist acaba de rebajar sus previsiones de crecimiento para España hasta un exiguo 1 por ciento para 2008, en línea con la estimación realizada por el presidente de LD, Alberto Recarte. De hecho, tanto el fondo Monetario Internacional (FMI) como el BBVA ya sitúan el crecimiento español por debajo del 2 por ciento. Como consecuencia, los Presupuestos Generales del Estado para el presente ejercicio se han quedado del todo obsoletos.