El presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, ha participado en la ciudad marroquí de Tánger en la II Convención Internacional por un Enfoque Territorial del Desarrollo, organizada por la Conferencia de Regiones Periféricas y Marítimas de Europa (CRPM).
Para avanzar hacia políticas de cohesión territorial a escala mundial, señaló el presidente, se hace necesario "fortalecer el multilateralismo, la cooperación internacional y las organizaciones regionales instrumentales". Un claro ejemplo de este asociacionismo regional es la constitución del Foro Global de Asociaciones de Regiones (FOGAR), que tiene como objetivo actuar como "portavoz de las regiones del mundo en este contexto de globalización".
Los objetivos de cohesión deben centrarse, según Chaves, en la contribución de las zonas urbanas al crecimiento y al empleo, favoreciendo la iniciativa empresarial y el desarrollo local; el apoyo a la diversificación económica de zonas rurales, así como en la cooperación transfronteriza, transnacional e interregional, priorizando el desarrollo y el empleo de zonas más desfavorecidas. "Los que apostamos por una Europa moderna, eficiente y solidaria -dijo- debemos contribuir a lograr un entorno equilibrado a nuestro alrededor".
Durante la intervención en la mesa redonda, en la que también participó el presidente de la Comisión Intermediterránea de la CRPM, Michel Vauzelle, y el vicepresidente del Comité de las Regiones, Gordon Keymer, el titular andaluz puso de manifiesto la exigencia de actuar frente a problemas trascendentales, que escapan actualmente a los Estados-Nación tradicionales, e incluso a las propias agrupaciones regionales como la Unión Europea.
Cooperación exterior
En esta línea, Chaves resaltó las políticas europeas de cohesión, cuyos resultados en la comunidad andaluza "son un buen exponente de su éxito". Estos mecanismos, añadió, han contribuido a la creación de una "conciencia colectiva" que ha permitido que se haga realidad "la solidaridad, con la transferencia de recursos de las regiones más ricas a las menos desarrolladas", mejorando las condiciones de vida de los ciudadanos y luchando por la igualdad de oportunidades. Las políticas europeas de cohesión son "un instrumento de solidaridad financiera" y una "poderosa herramienta de integración económica, social y humana".
En lo que se refiere a cooperación exterior, el presidente andaluz recordó algunas de las acciones que lleva a cabo la Junta y la UE para contribuir al desarrollo de Marruecos, como el Programa de Desarrollo Transfronterizo, dentro de los Planes de Desarrollo Marroquíes.
Desde su aprobación, en 2003 se han puesto en marcha ya casi 250 proyectos, incluyendo la cooperación directa y los proyectos de ONGs, universidades, municipios y organizaciones sindicales y empresariales. La financiación que el Gobierno de Andalucía ha destinado a estos programas supera los 50 millones de euros.