La OCDE ha rebajado este miércoles en nueve décimas sus previsiones de crecimiento para España en 2008, hasta el 1,6%, y en 1,3 puntos las del año próximo, hasta el 1,1%, lo que supone el mayor desplome entre los grandes países miembros del organismo. El organismo afirma que la ralentización, causada por el enfriamiento del mercado de la vivienda, durará 18 meses más.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha divulgado su revisión semestral de perspectivas económicas, que rebajan sustancialmente el crecimiento de los países miembros para este año y más aún para 2009 respecto al informe de diciembre.
Esas estimaciones quedan lejos de las del Gobierno español, que mantiene como cifra oficial una progresión del 2,3% en 2008 -el pasado martes el ministro de Economía, Pedro Solbes, ya advertía de que se podía quedar en el 2%-, e incluso del 2,2% augurado por la Comisión Europea en abril.
De cumplirse las estimaciones, por primera vez desde la creación de la moneda única el PIB español aumentaría menos que la media de la eurozona, para la que los autores del informe, que también recortan sus expectativas, aventuran un 1,7% este año y un 1,4% el próximo.
Su análisis es que, al menos hasta que no concluya 2009, no hay que esperar una mejora respecto de la "atonía" constatada en el primer trimestre de 2008, cuando el ritmo interanual de expansión se ralentizó hasta el 1,2%.