redaccion ~ 09/06/2008
El último paro sectorial convocado por el transporte por carretera se produjo en octubre de 2005. Apenas duró 48 horas, pero fue suficiente para dejar sin productos básicos a muchos supermercados e hipermercados y sin componentes a un buen puñado de empresas industriales, entre ellas algunas grandes multinacionales que no vieron venir los efectos de un paro de esta naturaleza.
Minutos después de la hora marcada por los transportistas para iniciar la huelga con la que protestan por la subida de carburantes, los primeros efectos ya se dejaban notar en algunos puntos neurálgicos de las carreteras españolas. El paso de La Jonquera, por ejemplo, permanece bloqueado desde las 0.30 horas por los camiones. Según fuentes de la Guardia Civil, los 'piquetes' comenzaron a parar el tráfico a la altura de los puestos fronterizos primero y sobre las dos de la madrugada, a diez kilómetros de la aduana, siempre en la AP-7.
Al parecer, se trata de 'piquetes' informativos que piden la adhesión de otros compañeros en ruta, por lo que las fuerzas del orden han habilitado soluciones para sacar del atasco a turismos y autobuses. Según los Mossos, hasta medio centenar de camiones bloqueaban el paso, si bien se aclaró que no se habían producido 'altercados importantes'.
Mientras en el País Vasco, en la frontera con Francia, los piquetes bloqueaban el paso a los camiones a los que obligaban a permanecer en el arcén, y los que intentaban continuar su camino, sobre todo conductores portugueses y españoles, eran agredidos con piedras.
No hace dos meses que Rodríguez Zapatero asumió la presidencia del Gobierno y ya tiene que hacer frente al primer gran paro, convocado por los transportistas, derivado de la crisis económica que sufre España.
Varias organizaciones de transportistas de mercancías por carretera, como Fenadismer (una de las patronales del sector), Confedetrans, Transportistas Internacionales (Antid) y Trabajadores Autónomos (UPTA) han convocado a sus afiliados a una huelga indefinida desde las cero horas de hoy lunes. El paro no será secundado por CETM, la primera organización empresarial del sector. En nuestro país hay casi 400.000 transportistas.
El objetivo de los huelguistas será bloquear las refinerías e instalaciones de CLH para provocar un desabastecimiento de carburantes. Los mercados centrales también están en el punto de mira de los convocantes. Asimismo intentarán circular lentamente por las vías de circunvalación de las grandes ciudades, lo que ocasionaría enormes atascos. De momento, numerosas estaciones de servicio han registrado este fin de semana una afluencia mayor de usuarios ante el temor de que se produzca un desabatecimiento.
El director general de Transportes por Carretera del Ministerio de Fomento, Juan Miguel Sánchez, anunció ayer en rueda de prensa que a mediados de esta semana presentarán un paquete de medidas «potentes» para satisfacer las demandas del sector. Sin embargo, el presidente de Fenadismer, Julio Villaescusa, calificó de «obviedades» esas medidas porque ya existen en la actual normativa mercantil y añadió que sigue echando en falta la principal reivindicación, que es el establecimiento de un precio mínimo.
No obstante, para hoy está prevista una nueva reunión entre representantes de los transportistas y de Fomento, Economía y Hacienda y Trabajo e Inmigración.