La inflación interanual llegó en julio a 5,3%, su nivel más alto desde diciembre de 1992, tras aumentar tres décimas respecto al año anterior, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, el indicador experimentó una baja de cinco décimas si se compara con junio, la primera caída mensual desde enero.
El descenso vino empujado por la baja de 11,3% de los precios del vestido y del calzado, en un mes en el que siguieron subiendo los del transporte, por el encarecimiento de los combustibles, y los de la vivienda, por la suba de la electricidad.
La inflación subyacente, que excluye del índice general los precios de la energía y los alimentos frescos, bajó además nueve décimas en julio, a pesar de lo cual la tasa interanual se elevó hasta el 3,5 por ciento.
El ministerio de Economía de España atribuyó la escalada de la inflación a la suba de los precios del crudo y el turismo. El departamento que dirige Pedro Solbes explicó en un comunicado que dos de las tres décimas de subida del IPC interanual de julio se deben a la subida del 88% experimentada por el precio del petróleo en un año.
Tras dar a conocer los datos, el secretario de Estado de Economía, David Vergara aseguró que la inflación "tocó techo" y que las previsiones apuntan a que empezará a bajar a partir de agosto. El funcionario se mostró confiado en que al finalizar el año se situará por debajo del 4% y que, de mantenerse el petróleo en los niveles actuales, en 2009 estará en torno al 3 por ciento.
España está sumida en una crisis económica como la mayoría de los países europeos. Las previsiones indican que el país pasará de una tasa de crecimiento de un 3,8% en 2007 a un 1,6% en un año. Además, el Ministerio de Hacienda estima que el desempleo subirá a un 12,5% en 2009.