Los datos del Instituto Nacional de Estadística avalan que el turismo es el siguiente sector afectado por la caída del consumo. Las pernoctaciones realizadas por viajeros residentes en España han disminuido un 2,2% en el mes de julio y un 0,5% en lo que va de año. Y esto, a pesar de que los precios siguen subiendo por debajo de la inflación. Si además sumamos que, según los datos facilitados por el propio Ministerio, España recibió en julio un 8% menos de turistas que un año antes, la crisis está servida.