redaccion ~ 03/09/2008
El vicepresidente segundo y consejero de Economía y Hacienda, José Antonio Griñán, ha comparecido en la Comisión de Economía, Hacienda y Presupuestos del Parlamento de Andalucía para informar de las medidas del Consejo de Gobierno ante la crisis económica y la perspectivas de futuro. Andalucía, destacó, afronta la coyuntura actual con unas finanzas saneadas.
Durante su intervención quiso resaltar que ninguna otra comunidad ha adoptado tantas medidas como Andalucía, en ninguna de ellas se ha licitado en lo que va de año tanto volumen de obra pública, ni se ha inyectado liquidez en el sistema financiero.
Todo ello ha sido posible, dijo, porque Andalucía ha recibido el impacto de la crisis internacional con unas finanzas saneadas, una importante reducción de su endeudamiento y unas buenas condiciones de tesorería. Así, mientras el conjunto de las CCAA aumentó, desde 2004, su endeudamiento en un 16,2%, Andalucía lo redujo en un 5%, según datos del Banco de España, que apunta también que, en ese periodo, la Comunidad Valenciana vio crecer su endeudamiento en el 29%; Cataluña, en el 28; Castilla y León, en el 22 y la Comunidad de Madrid, en el 14%. En los últimos cuatro años se ha reducido el endeudamiento por habitantes andaluz, siendo el 69% del endeudamiento medio del conjunto de las CCAA.
Andalucía, indicó, tiene una situación de más fortaleza que en anteriores situaciones de dificultades económicas, porque desde la administración se trabaja junto a empresarios y sindicatos que han refrendado la política económica que se está llevando a cabo en esta etapa de dificultades.
En la Comisión parlamentaria, el vicepresidente económico hizo referencia a los principales instrumentos de actuación ante la crisis -políticas fiscales y presupuestarias-, si bien apuntó que las comunidades autónomas tienen un menor margen de maniobra que el Gobierno central.
La buena posición de la comunidad ante esta situación adversa, resaltó, también se debe a la buena gestión de las finanzas públicas realizada por el Gobierno de la Nación y la Junta de Andalucía en la legislatura pasada. Esto hace que se disponga de un ahorro neto acumulado que permite actuar como agentes de liquidez, realizando colocaciones de depósitos de liquidez mediante subastas semanales entre las entidades financieras que operan con la Tesorería General. Estas subastas se han venido realizando durante todo el verano, por importes que superan de media los 3.000 millones de euros, y están aportado un importante respiro a las entidades que en ellas participan.
Además de las inyecciones de liquidez, la Junta de Andalucía ha venido promoviendo otras medidas cuyo objeto es facilitar a los empresarios el acceso a los recursos financieros necesarios para el desarrollo normal de su actividad.
En esta línea, el 31 de enero de 2008 se firmó un convenio con 45 entidades financieras que operan en Andalucía para canalizar financiación a la Comunidad Autónoma y a las empresas andaluzas (720 millones de euros durante los años 2008 y 2009). También se ha autorizado a la Consejería de Economía a realizar una operación de préstamo con el Banco Europeo de inversiones por importe de 50 millones para apoyar la financiación de inversiones en materia de vivienda. Esta operación ha sido aprobada ya por el Consejo de Administración del Banco, y será formalizada en el mes de octubre.
Desde el mes de febrero, subrayó, se han movilizado 1.400 millones de euros, que supusieron un primer despliegue de la capacidad inversora del presupuesto para 2008. El paquete del mes de febrero supuso un impulso importante a la actividad económica en Andalucía, que fue completando el 3 de junio, cuando el Consejo de Gobierno aprobó un segundo paquete de medidas, conocidas como carácter previo por los agentes económicos y sociales. Con ellas se pretende dinamizar el sector de la construcción, favorecer la liquidez, actuar sobre la inflación y paliar los efectos sobre las familias andaluzas. Con este paquete se moviliza recursos por valor de 1.374,06 millones de euros.
El vicepresidente segundo realizó un detallado recorrido sobre los antecedentes de la crisis; las tensiones de liquidez en los mercados financieros basada fundamentalmente en una aguda desconfianza de las entidades financieras entre sí. Su peor efecto, en su opinión, es que ha impactado de lleno sobre las posibilidades de financiación de las propias entidades financieras a nivel internacional, tanto a corto como a largo plazo.
Inicialmente, dijo, se pensó que la crisis quedaría resuelta en el primer semestre de 2008, una vez que los mercados conociesen la situación real de las entidades financieras que pudiesen haber quedado salpicadas por 'las hipotecas basura'. Pero, lo que originariamente se interpretó como una simple desaceleración de la actividad económica se ha transformado en una importante crisis financiera a escala mundial, que está teniendo consecuencias negativas sobre la economía real. En palabras del titular de Economía, a día de hoy nadie es capaz de aventurar hasta cuándo se mantendrá esta situación.
