El Plan VIVE, la medida presentada antes del verano por el ministro de Industria, Miguel Sebastián, para incentivar la compra de coches ecológicos y renovar así el parque automovilístico, no termina de arrancar. Desde que entró en vigor, a finales de julio y hasta mediados de este mes, sólo han sido realizadas 18 operaciones de financiación de coches nuevos con arreglo a las condiciones del plan.
Los resultados contrastan con el volumen de matriculaciones registrado en agosto pasado, que se situó en 58.530 unidades. Desde la patronal de los concesionarios de coches (Faconauto) se asegura que el plan heredero del extinguido Prever "ha nacido muerto antes del parto".
El Plan VIVE comprende ayudas a la financiación para la adquisición de vehículos nuevos con bajas emisiones contaminantes o elementos innovadores de seguridad, a cambio de entregar para el achatarramiento un coche con una antigüedad superior a quince años.
Según datos del Instituto de Crédito Oficial (ICO), la comunidad autónoma que concentró un mayor número de operaciones fue la Valenciana, con cinco transacciones por un importe conjunto a financiar de 71.500 euros. A continuación, con dos operaciones, se sitúan Castilla y León (28.114,86 euros), Cataluña (22.715,01 euros), Galicia (27.561,92 euros), Murcia (30.520,24 euros) y Andalucía (31.497 euros). Además, se formalizó una operación en las comunidades de Canarias (14.045,77 euros), Aragón (10.490 euros) y Asturias (15.125 euros).