Según un estudio sobre el consumo y la economía familiar elaborado por Caixa Cataluña, la deuda en los hogares españoles descendió en términos absolutos un 25,2% en 2007 a causa del cambio de las condiciones de acceso al mercado de capitales. Mientras que el año pasado el total ascendía a 92.490 millones de euros -en su mayor parte préstamos a largo plazo-, en 2006 la cifra llegaba a los 123.747 millones.
En los últimos siete años la deuda acumulada creció anualmente un 15,5%, una cifra que comprada con el crecimiento del ahorro en los hogares (alrededor del 7%), resulta especialmente significativa. Así, en términos relativos el endeudamiento comparado con el dinero disponible, marcó en 2007 su nivel máximo, al suponer el 120,1% de la renta familiar, mientras que en 2000 este indicador apenas llegaba al 70%.