La Consejería de Empleo está poniendo en marcha en Andalucía más de 321 proyectos de escuelas taller, talleres de empleo y casas de oficio correspondientes al reparto de 2008, con una inversión superior a los 161 millones de euros, lo que beneficiará a 7.194 alumnos. El presupuesto supone un aumento de 14 millones de euros con respecto a la inversión en estas políticas realizada en 2007 (un 10% más), mientras que el número de proyectos se incrementa en 33 y los beneficiarios en 592 personas.
El consejero de Empleo, Antonio Fernández, adelantó estos datos en una respuesta parlamentaria, si bien matizó que el reparto de este programa correspondiente al ejercicio 2008 se encuentra en proceso de fiscalización y notificación, por lo que el número de proyectos podría superar las previsiones.
Las escuelas taller, talleres de empleo y casas de oficio son proyectos de carácter temporal en el que se alternan la formación con el trabajo productivo, y permiten, además de la recuperación del patrimonio, la profesionalización de los participantes, mayores de 25 años en el caso de los talleres de empleo y menores de 25 en los otros dos programas. Se trata de programas mixtos de empleo y formación que tienen como fin la ocupabilidad de personas que tengan especiales dificultades para insertarse en el mercado de trabajo, como los jóvenes, los parados de larga duración, las mujeres o los colectivos con discapacidad.
Los participantes de estos proyectos adquieren la formación profesional y la práctica laboral necesaria a través de un contrato, realizando obras y servicios de utilidad pública o interés social.
A esta iniciativa se sumó el pasado año la de los Talleres de Oficios y Escuelas de Empleo, una iniciativa pionera en España para dar formación en oficios productivos y sectores de alta demanda en el mercado de trabajo, con una garantía de inserción laboral de, al menos, un 50% de sus participantes. Los Talleres de Oficio se desarrollan en colaboración con asociaciones empresariales, asociaciones artesanales y cámaras de comercio, y tienen una duración de un año, durante el que desempleados menores de 30 años o mujeres aprenden un oficio tradicional o cualquier otro que tenga una alta demanda en el territorio en el que se desarrollen.
Requisitos
Por su parte, las Escuelas de Empleo se ponen en marcha con las organizaciones y asociaciones empresariales sectoriales, las cámaras de comercio, las empresas y los agentes económicos y sociales. Sus participantes, desempleados menores de 30 años, aprenden una especialidad relacionada con sectores productivos que demandan mano de obra.
Entre otros requisitos establecidos para sus beneficiarios figuran el hecho de haber completado cursos de FP Ocupacional, reglada o tengan titulación o licenciatura relacionada con el sector en el que van a trabajar, y que no hayan transcurrido más de dos años desde que finalizaron su formación.
Otro requisito general que afecta a ambos proyectos es el compromiso de que la mitad de los beneficiarios que sean contratados al finalizar cada iniciativa sean mujeres.