No sólo ayer en España el ejecutivo nacional realizó cambios para combatir la crisis, en Irlanda se aprobaron unos presupuestos de emergencia para paliar la deteriorada situación financiera y se hizo un llamamiento a la colaboración ciudadana, ya que aumenta considerablemente la carga fiscal.
Otro de los objetivos del ministro de Economía Brian Lenihan, es que los países extranjeros vuelvan a confiar en Irlanda, cuya imagen está dañada, entre otras cosas, debido al rechazo en referendum del Tratado de Lisboa.
Se prevé que la economía nacional retroceda un 8% en 2009 y un 3% el año siguiente.