La Caballa y la Melva de Andalucía se han convertido en los primeros productos del sector conservero español que obtienen la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de la Unión Europea. De este modo, estos productos andaluces han entrado a formar parte del registro de productos protegidos por la UE, lo que supone el más alto reconocimiento de la calidad en los procesos de elaboración artesanal de estas conservas. Así lo han comunicado oficialmente hoy la secretaria general del Medio Rural y Producción Ecológica, Mabel Salinas, y el presidente del Consejo Regulador que controla la producción de ambas IGP, José Manuel Fernández.
Elaboración artesanal
Las IGP "Melva de Andalucía" y "Caballa de Andalucía", tienen como objetivo principal garantizar el mantenimiento de los procesos artesanales de elaboración de las conservas de estos pescados en Andalucía, evitando que el producto final pierda sus características naturales, como ha asegurado el presidente del Consejo Regulador, José Manuel Fernández. A este respecto, ha puntualizado que las empresas que forman parte de dichas denominaciones dejan a un lado el pelado químico, extendido actualmente entre las empresas conserveras, para realizar este proceso de forma manual.
Estos dos productos vienen a completar la lista de alimentos y bebidas amparados por una denominación de calidad diferenciada y que hacen que Andalucía sea la región española con un mayor número de alimentos y bebidas con Denominación de Origen Protegida (DOP) o Indicación Geográfica Protegida (IGP).
El sector de la conserva artesanal
La zona de elaboración de las conservas protegidas por estas dos denominaciones de calidad se extiende a lo largo de la costa andaluza, si bien las seis empresas inscritas en el registro del Consejo Regulador se encuentran ubicadas en las localidades onubenses de Ayamonte e Isla Cristina y en las gaditanas de Tarifa, Barbate y Chiclana.
Según el presidente del Consejo Regulador, José Manuel Fernández, la producción de melva en conserva de las empresas andaluzas amparadas por el Consejo han manipulado un total de mas de 35.000 toneladas de pescado fresco en los últimos cuatro años. El valor de las ventas de estas conservas igualmente en los últimos cuatro años, han superado los 100 millones de euros. Asimismo, la producción en 2008 de las conservas de melva y caballa amparadas por estas IGP ha supuesto un volumen de ventas aproximado de 18 millones de euros.
El Consejo Regulador
El Consejo Regulador nace por la iniciativa de un grupo de empresarios de la conserva artesanal de Andalucía que, con el apoyo decidido de la Consejería de Agricultura y Pesca, deciden solicitar para estas conservas un distintivo de calidad europeo, la Indicación Geográfica Protegida o IGP, que se corresponde en la reglamentación española con la figura de la Denominación Específica que hasta el momento ostentaban estos productos.
Esta Denominación Específica permite que estas conservas sean reconocidas no sólo por su calidad, sino también por su origen geográfico, al pasar a denominarse Caballa de Andalucía y Melva de Andalucía, que son elaboradas por los mismos procesos artesanales con los que lo hacían nuestros antepasados y cuya calidad y excelencia fue reconocida en la antigüedad.
Además, con la IGP Caballa de Andalucía y Melva de Andalucía se ha dado un paso muy importante para incrementar la competitividad del sector conservero andaluz, fundamental en la Comunidad por la componente social y económica que gravita sobre esta actividad. Estas industrias contribuyen de forma notable al mantenimiento del empleo en las localidades altamente dependientes de la pesca donde se ubican, como son Ayamonte, Barbate, Isla Cristina, Chiclana y Tarifa. Se estima que las seis empresas que integran el Consejo Regulador, dan trabajo a unas ochocientas personas aproximadamente, la mayoría de ellas mujeres.