Analistas Económicos de Andalucía, sociedad de estudios del Grupo Unicaja, ha presentado hoy el último número de su publicación trimestral "Previsiones Económicas de Andalucía", correspondiente al Verano de 2009 (Nº 57). Como en números anteriores, esta publicación incluye también la edición en soporte digital (con un contenido mas amplio que el documento en papel), con la intención de ofrecer los análisis de este informe de la forma más útil y cómoda posible. Así, el soporte digital mencionado (CD) permite la consulta tanto del informe completo como de la base de datos con los principales indicadores económicos utilizados para la realización del mismo e incluso de documentos y análisis complementarios.
El contenido de la publicación se divide en tres partes, Entorno Económico, Economía Andaluza y Análisis Territorial. En la primera, se analizan diversos temas relacionados con la evolución de la actividad en el contexto internacional y nacional, sin duda necesarios para enmarcar la trayectoria de cualquier espacio económico, tales como la agudización de la recesión, la escasez de señales positivas en EE.UU., la fragilidad de Europa o el negativo cuadro macroeconómico español. En Economía Andaluza se abordan aspectos relacionados con la estructura productiva regional (industria, construcción, turismo), el mercado de trabajo o la demanda interior y exterior, incorporando la revisión de las expectativas de crecimiento de la economía andaluza para 2009. Finalmente, Análisis Territorial incluye un análisis de la actividad económica en cada una de las provincias andaluzas, con las estimaciones y perspectivas de crecimiento a corto plazo, junto a una breve reseña en relación al esfuerzo bruto de acceso a la vivienda y los precios de ésta. Además, la publicación incluye un documento resumen que incorpora los principales resultados del informe completo presentado en CD.
Entorno Económico
Los peores presagios se están cumpliendo y muchos de los riesgos que se habían venido advirtiendo se han materializado e incluso superan las expectativas. La economía mundial se está viendo dañada seriamente por la crisis financiera y el consiguiente retraimiento de la actividad que ésta ha conllevado. Los organismos internacionales y los gobiernos de las distintas economías prevén ahora una contracción más severa de la producción, que en el conjunto mundial podría superar el 1% en 2009 y que posiblemente se prolongará a 2010. Pero al margen de las sucesivas correcciones sobre la cuantía del retroceso del PIB, lo más destacado es la extensión de la crisis a todas las economías y áreas, especialmente a las más desarrolladas. En este sentido, destaca la severidad de la recesión en Japón y Alemania, muy perjudicadas por el drástico descenso del comercio internacional, dada su vocación exportadora.
Sin duda, el principal reto para encontrar la salida a la crisis consiste en romper el círculo vicioso entre sistema financiero y actividad real, ya que en los últimos meses se ha comprobado como la contracción económica ha ejercido nueva presión sobre los balances de los bancos, mientras se producía la caída del valor de los activos, haciendo peligrar los niveles de capitalización y desanimando aún más el crédito. De este modo, según el Informe sobre la Estabilidad Financiera
Mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI), las condiciones crediticias han empeorado, incidiendo negativamente de nuevo en la actividad productiva y condicionando la recuperación económica a la estabilización definitiva de los mercados financieros
El cuadro macroeconómico de España sigue estando marcado por el retroceso. Los principales componentes de la producción han acentuado su contracción en el primer trimestre del año y la escasa información disponible correspondiente al segundo trimestre no apunta aún a un cambio de tendencia. No obstante, los indicadores relativos a la confianza de los consumidores podrían haber tocado fondo, aunque habrá que esperar a los próximos meses para confirmar si la percepción de los hogares está realmente fundamentada.
Entre Enero y Marzo el ritmo de contracción del Producto Interior Bruto (PIB) se intensificó hasta el 3% interanual, desde el descenso más discreto que había sufrido en el último cuarto de 2008 (-0,7%), observándose con claridad el retraimiento de la demanda nacional, como consecuencia de la intensificación de la caída del consumo privado (-4%), que no del público, y la acelerada caída de la inversión, especialmente en bienes de equipo. Desde la perspectiva de la oferta, todas las ramas productivas han registrado un retraimiento, destacando la agudización del perfil descendente de la industria, con un retroceso del VAB (Valor Añadido Bruto) del 11%. Asimismo, resulta destacable la disminución del VAB de los servicios de mercado (-1,7%). En cambio, la construcción estabilizó su ritmo de caída en el 8%.
Economía Andaluza
Según los datos de la Contabilidad Regional Trimestral de Andalucía, el PIB ha descendido en el primer trimestre del año un 3,1% en relación al mismo período de 2008, en línea con la media española. Desde el lado de la oferta, el descenso de la actividad se ha intensificado en todos los sectores productivos, a excepción del agrario, y muy especialmente en la construcción y la industria, al tiempo que los servicios han mostrado su primer descenso desde la crisis de mediados de los noventa. Por el lado de la demanda, se ha intensificado hasta los 5,5 puntos la aportación negativa de la demanda regional al PIB, como consecuencia del deterioro del consumo de los hogares y de la inversión. Esta aportación se ha compensado en parte con el saldo exterior, que ha supuesto una contribución positiva de 2,4 puntos, aunque ésta ha sido inferior a la del último trimestre de 2008, dado que junto a la caída en las importaciones se está produciendo un fuerte descenso en las exportaciones. En este sentido, habría que señalar que la trayectoria de la economía sería aún más negativa si la citada aportación del sector exterior no fuese positiva.
Esta trayectoria, más negativa de lo esperado, junto con la evolución más reciente de algunos indicadores, ha obligado a revisar de nuevo nuestras previsiones de crecimiento, tanto para Andalucía como para España. Concretamente, se prevé un descenso del PIB del 3,9% en Andalucía (en línea con el de España), lo que supone un recorte de nueve décimas respecto a la anterior previsión. Se estima que el primer trimestre del año podría haber sido el peor del actual ciclo económico, lo que supondría que se habría tocado fondo ya, de modo que en los próximos trimestres las tasas intertrimestrales serían algo menos negativas, si bien en términos interanuales sería a mediados de año cuando se observaría un punto de inflexión, moderándose las caídas en la producción. A excepción de la agricultura, todos los sectores han sufrido un recorte en las tasas previstas anteriormente, menos intenso en construcción.
Desde que comenzó el proceso de destrucción de empleo, a mediados de 2008, la economía andaluza ha perdido alrededor de 250.000 puestos de trabajo. Sólo en el último año, el número de ocupados ha descendido en un 7,5%, hasta situarse por debajo de los 3 millones en el primer trimestre. Alrededor de las tres cuartas partes del empleo destruido corresponde a la construcción, y al igual que en los últimos trimestres, la caída del empleo está afectando muy especialmente a los hombres, a los trabajadores de nacionalidad extranjera, a los asalariados con contrato temporal y a los trabajadores con baja cualificación.
Para el conjunto del año se prevé una caída del empleo del 7,2%, de modo que la cifra de ocupados a finales de año podría situarse en torno a los 2.860.500, y la construcción y los servicios seguirán sufriendo la mayor parte de esta caída. No obstante, el perfil cíclico del empleo apunta a que la caída de la ocupación podría tocar fondo en verano, si bien las tasas de variación no dejarían de ser negativas a lo largo de todo el año.
En cuanto al paro, Andalucía contaba ya en el primer trimestre con casi 950.000 parados, una cifra que duplica a la registrada en el mismo período de 2007. Por el momento no se ha observado una desaceleración en el ritmo de avance del paro. El porcentaje de hogares andaluces que tienen a todos sus miembros activos en paro es casi del 13%, casi el doble que un año antes (unos 284.000).
Pese a ello, la incorporación de nuevos trabajadores al mercado laboral no se ha frenado, creciendo la población activa casi un 4%, concretamente en unas 142.000 personas. Casi las tres cuartas partes de este incremento se ha debido al colectivo femenino, y este comportamiento contracíclico de la población activa femenina puede deberse al intento de compensar en parte la fuerte caída del empleo masculino, en aquellos hogares donde el varón ha perdido el puesto de trabajo.
El fuerte repunte del desempleo ha situado la tasa de paro en el 24%, el mayor nivel desde el tercer trimestre del año 2000. Destaca el notable avance registrado en la construcción, donde se ha situado cerca del 40%, o entre la población juvenil. Es previsible que esta tendencia continúe, de forma que a finales de año la tasa de paro podría ser del 29%. Así, la barrera del millón de parados podría superarse en el tercer trimestre del año, en tanto que en el cuarto trimestre la región contaría con alrededor de 1,2 millones. Esta cifra supondría un aumento de 315.200 parados con respecto al cuarto trimestre de 2008, de los que 121.400 corresponderían al aumento de la población activa (en España no se produciría tal aumento), y 193.800 a la destrucción de empleo en los distintos sectores productivos, en especial los servicios, de donde provendrían 122.600 de los nuevos parados.
La contracción del sector industrial se ha acentuado en los tres primeros meses del año, sin duda influido por la caída de las exportaciones. La trayectoria del empleo resulta coherente con este deterioro de la actividad, y el sector cuenta ahora con alrededor de 45.000 ocupados menos que en el primer trimestre de 2008, en tanto que el Índice de Producción Industrial ha descendido algo más de
un 15%. Es previsible que esta tendencia se mantenga en los próximos meses, a tenor de los índices de opinión y el descenso en la utilización de la capacidad productiva.
También el deterioro de la actividad en la construcción se ha intensificado en el primer trimestre, descendiendo el VAB en un 13,5%. La caída de las viviendas visadas se ha acentuado con respecto al cuarto trimestre de 2008, al igual que el descenso del empleo, cercano al 40%, a lo que se ha unido la caída de la licitación pública, aunque el volumen licitado ha supuesto el 28% de la inversión total en 2008. Otros indicadores como el precio de las viviendas, las hipotecas constituidas o las compraventas de viviendas siguen reflejando igualmente la delicada situación del sector, aunque estos dos últimos parecen haber tocado fondo. Para el conjunto de 2009 se estima una caída del empleo aún más intensa que en 2008, cercana al 30%, si bien el descenso en el número de viviendas iniciadas sería algo menos acusado, iniciándose alrededor de 44.000 unidades.
Aunque en un principio el sector servicios mostró una cierta resistencia a la crisis, el VAB ha registrado entre Enero y Marzo de este año la primera caída desde mediados de los noventa (-0,6%), similar al descenso del empleo. En términos relativos, destaca el descenso del empleo en las actividades inmobiliarias y el comercio, mientras que la ocupación en información y comunicaciones, actividades profesionales y el sector público han crecido. Este deterioro resulta más evidente si atendemos a la Encuesta de Actividad del Sector Servicios del INE. Por actividades, los servicios a empresas, el comercio y el turismo son las más afectadas por la caída en la cifra de negocio. En el caso concreto del turismo, la actividad está sufriendo una significativa caída, que sin duda está relacionada también con la notable disminución en el tráfico aéreo de pasajeros. Para el conjunto del año se estima una caída cercana al 12% y 16%, respectivamente, para la demanda hotelera y el tráfico aéreo de pasajeros. Así, se prevé que el VAB en los servicios descienda más de un 2%, lo que supondría una caída de la ocupación del 3%, aunque el sector seguiría siendo el principal motor del empleo.
La caída en la confianza de los hogares y la disminución en la riqueza de las familias, a causa del descenso en las cotizaciones bursátiles o el precio de la vivienda, está provocando un aumento de la tasa de ahorro de las familias, y un progresivo deterioro del consumo privado, descendiendo éste hasta Marzo en algo más de un 4%. Al mismo tiempo, la caída de la demanda interior y exterior, entre otros factores, continúa frenando nuevos proyectos de inversión, disminuyendo ésta en casi un 14%. Pese a esta situación, hay que señalar que algunos indicadores parecen dar muestras de haber tocado fondo ya, como es el caso de las ventas al por menor o la matriculación de vehículos de carga. Por el contrario, la caída en la matriculación de turismos o la producción industrial ha sido aún mayor en el primer trimestre, estimándose para todo el año caídas aún más elevadas que las registradas en 2008, aunque en el caso de las matriculaciones las tasas parecen haberse moderado algo.
En un escenario de retroceso de los intercambios comerciales a nivel internacional, la aportación de la demanda exterior neta al PIB andaluz ha descendido en el primer trimestre, rompiendo así la tendencia de mejora progresiva que había venido registrando desde principios de 2008. En este sentido, tanto las importaciones de bienes como las exportaciones han sufrido un notable descenso, aunque la caída más acusada en el primer caso ha supuesto una reducción de más del 50% en el déficit comercial andaluz, si bien el descenso de las exportaciones ha incidido en la menor aportación positiva del sector exterior al PIB.
Desde mediados de 2008, la inflación ha registrado una notable moderación, como consecuencia principalmente del descenso en los precios del petróleo y de los alimentos, hasta el punto que los precios de consumo están descendiendo en términos interanuales. Aunque en principio se descarta la deflación, se prevé que la inflación se mantenga en tasas negativas en los próximos meses, si bien es cierto que se espera un ligero repunte para los meses finales del año. De hecho, la tasa de inflación subyacente (descontados los productos energéticos y los alimentos frescos) se sitúa
en torno al 1%, lo que unido al encarecimiento del petróleo en los últimos meses, avala la hipótesis de que la caída en los precios es coyuntural y descartaría por tanto la deflación.
Análisis Territorial
La desfavorable trayectoria que está atravesando la economía se ha acentuado de forma generalizada en el primer trimestre del año, descendiendo la actividad económica en todas las provincias andaluzas. Destacan las caídas de la producción provincial de Málaga, Almería y Huelva, superiores al descenso medio regional (-3,1%), frente a Córdoba y Sevilla, donde el recorte ha sido menor. Por su parte, para el conjunto del año las previsiones apuntan una contracción más acusada en todas las provincias, exceptuando Almería, siendo en este caso Córdoba y Jaén las que registrarán el menor descenso de la producción.
La evolución que ha experimentado el mercado laboral está en consonancia con la generalizada caída de la actividad, siendo la destrucción de empleo una tónica en todas las provincias andaluzas, también en el primer trimestre, más intensa en el caso de Córdoba y Málaga, y de menor calado en Jaén. Para el conjunto del año las previsiones apuntan a una reducción del empleo más acusada en Málaga y Huelva, con caídas en torno al 10%. Del mismo modo, se prevé que el paro continúe creciendo, aunque a menor ritmo en la segunda mitad del año, de forma que la tasa de paro seguirá aumentando, con un especial repunte igualmente en Huelva y Málaga.
El prolongado ajuste que está sufriendo la actividad en la construcción y el sector inmobiliario, en parte esperado, continúa siendo llamativo, descendiendo a un fuerte ritmo las compraventas y las viviendas visadas. Por su parte, los precios de la vivienda descienden ya en todas las provincias andaluzas, en especial el litoral, y sobre todo en Málaga, donde el precio de la vivienda libre ha caído un 10,7%.
Por último, y en relación al turismo, uno de los sectores que mejor estaba resistiendo la desfavorable coyuntura económica, se aprecia que el número de viajeros alojados en establecimientos hoteleros se ha reducido sustancialmente en todas las provincias, siendo la Costa del Sol una de las zonas turísticas españolas que se están viendo más afectadas por la caída de la demanda, tanto interna como externa, pero especialmente ésta última. Esta misma tendencia es previsible que se mantenga hasta finales de año, anticipándose una reducción generalizada de la demanda, más intensa en Málaga y Almería.