Este 2009 no será el año de la igualdad, como fueron 2007, con la implantación de la Ley, y 2008, con la creación del Ministerio. La crisis le ha robado el protagonismo y tanto el Gobierno como las empresas han fijado sus preocupaciones en otros campos de actuación más urgentes. No obstante, la III Encuesta de Adecco a Mujeres Directivas pretende conocer cuál ha sido la evolución en el seno de las empresas dos años después de la aprobación de la Ley de Igualdad, tiempo suficiente para comprobar si la situación laboral de las mujeres está cambiando en el mundo de los negocios. Las conclusiones se desprenden de la encuesta realizada a 350 mujeres directivas de grandes empresas españolas, pymes y multinacionales.
Por el momento, parece que el porcentaje de empresas que se están adaptando a las nuevas reglas de juego ha crecido con respecto al año pasado. Al menos así lo asegura un 20,8% de las mujeres directivas encuestadas, que dice haber notado algún cambio en su empresa después de la entrada en vigor de la Ley de Igualdad. Es una cifra aún insatisfactoria, pero dibuja una evolución con respecto al año anterior, cuando tan sólo un 5,2% de ejecutivas afirmaba haber notado algún cambio desde la entrada de la Ley. El 51,9% de las directivas entrevistadas son madres, de las cuales el 25% tiene un solo hijo, el 65% tiene dos, el 5,5% tres y el 4,5% tiene 4 hijos. El hecho de que casi la mitad de las directivas no sea madre provoca que la tasa de fecundidad entre las mujeres con altos cargos sea muy inferior a la media: 0,54 hijos por mujer directiva, frente a 1,3 de media de la mujer española. Este dato podría reflejar las grandes dificultades que tienen las mujeres para poder desarrollar su carrera profesional y al mismo tiempo ser madres. De hecho, un 66% delas encuestadas cree que cada vez existen más casos de mujeres querechazan promociones por no poder conciliar su vida laboral y personal, es decir, que además del techo de cristal impuesto por la sociedad y el mundo empresarial, se autoimponen uno que llaman de cemento, por el cual tampoco pueden progresar en su carrera profesional.
Según el estudio realizado por Adecco el 45% de esas directivas, sus empresas han implantado ya un Plan de Igualdad y el otro 55% ha desarrollado políticas puntuales de conciliación, equiparación salarial, equidad, etc.
También se ha cumplido un año de la creación del Ministerio de Igualdad y las expectativas sobre su efectividad han caído fuertemente entre las mujeres. El año pasado, un 40% de las directivas opinaba que este ministerio podría suponer un punto de partida para la igualdad de las mujeres y un 27,7% pensaba que iba a ser indiferente. Un año después, sólo un 25% valora como bueno el papel de este organismo y el porcentaje de indiferencia ha crecido hasta el 66,7%, siendo el 8,5% las ejecutivas que valoran como mala su actuación.