En el tercer trimestre de 2004, y en un contexto en el que la economía internacional ha moderado el crecimiento registrado el primera mitad del año, la economía andaluza ha seguido mostrando un dinamismo diferencial con su entorno, según ha explicado el secretario general de Economía, Antonio Ávila, en Cádiz.
Así, el crecimiento real del PIB, corregido de efectos estacionales y de calendario, se cifra en un 3,1% interanual, dos décimas inferior al del segundo trimestre, y significativamente superior a la media española (2,6%, según el Instituto Nacional de Estadística) y, sobre todo, de la Zona Euro (1,8%, según Eurostat).
Ávila comentó que desde el punto de vista de la oferta, este crecimiento de la economía andaluza presenta un carácter equilibrado, sustentándose en la contribución positiva de todos los sectores productivos, lo que no sucede a nivel nacional ni en la Eurozona.
En otro momento señaló que, con el mayor dinamismo, continúa destacando la construcción, que pese a la desaceleración registrada en el tercer trimestre del año, muestra un intenso crecimiento del Valor Añadido Bruto (VAB) cifrado en un 7% interanual, casi el doble que a nivel nacional (3,8%) y en un contexto de estancamiento de esta actividad en la Zona Euro (0%). Junto a ello, es también muy significativo el resultado del sector primario, que aumenta un 4,1% interanual, en contraste con el descenso del 0,1% en España, confirmándose las favorables perspectivas sobre su comportamiento en 2004.
La demanda, los indicadores han seguido mostrando una notable fortaleza, especialmente de los componentes internos. En relación al consumo, la Encuesta Continua de Presupuestos Familiares recoge un aumento del gasto medio por persona en el tercer trimestre del 10,8% interanual, muy por encima del incremento a nivel nacional (6,1%). En lo que respecta a la inversión, es muy significativo el crecimiento que está registrando la importación de bienes de equipo, que aumenta un 19,6% interanual.
Este dinamismo de la demanda interna se refleja, asimismo, en la apelación al crédito por parte de empresas y economías domésticas para acometer sus decisiones de consumo e inversión, que, en un entorno de tipos reales de interés en niveles reducidos, aumenta un 21,3% interanual en el tercer trimestre, la tasa más elevada de los últimos nueve años, y superior al incremento a nivel nacional (17,3%). En esta financiación de la economía andaluza, los bancos son las entidades financieras que se muestran más dinámicas, concediendo al finalizar el tercer trimestre un 23,7% más de créditos al sector privado que hace un año, seguido de las cajas de ahorro que lo hacen en un 21,3%. En cualquier caso, las cajas siguen liderando la cuota de mercado en la concesión de créditos al sector privado, con el 47,6% del total.
Ávila comentó que el dinamismo diferencial de Andalucía respecto a sus economías de referencia se ha reflejado en el tejido empresarial y en el mercado laboral, con crecimientos relativamente superiores tanto en creación de empresas como en generación de empleo.
En el tejido empresarial, entre enero y noviembre de 2004 se contabilizan un total de 19.130 sociedades mercantiles creadas en términos netos en Andalucía, es decir considerando las creadas menos las disueltas, un 7,8% más que en el mismo período del año anterior, crecimiento que supera en algo más de tres puntos el registrado por término medio en España (4,7%).
En el mercado laboral, y en un contexto de disminución de las regulaciones de empleo y de la conflictividad laboral, el tercer trimestre se caracteriza por mostrar una aceleración del ritmo de creación de empleo y reducción del número de parados, con tasas que superan la media nacional.
Según la EPA, la población ocupada en Andalucía alcanza la cifra histórica de 2.686.600 personas en el tercer trimestre, con un crecimiento interanual del 3,9%, 1,4 puntos más que en el conjunto de la economía española (2,5%).
Este crecimiento del empleo, que está beneficiando especialmente al colectivo femenino, al explicar el 60% del aumento interanual del empleo en Andalucía en el tercer trimestre, ha superado el ritmo de incorporación de nuevos activos, lo que ha favorecido una reducción del número de parados cifrada en un -5,6% interanual, superior al -3,9% en España.
La información más avanzada que se conoce del mercado laboral, que completa ya todo el año 2004, pone de manifiesto que se mantienen estas tendencias de evolución relativamente más favorable del empleo y el paro en la región.
En este sentido, el número de trabajadores afiliados a la Seguridad Social en Andalucía supera en el mes de diciembre en un 5% el nivel del mismo mes del año anterior, por encima del crecimiento medio de la afiliación a nivel nacional (3,5% interanual). Junto a ello, el paro registrado presenta una reducción del -5% interanual en Andalucía en dicho mes, superior al –2,4% en España.
Todo ello, en un contexto nominal caracterizado por ritmos de crecimientos de los precios más moderados en Andalucía que en el conjunto de la economía española y donde cabe destacar el impacto de las tensiones del precio del petróleo en los mercados internacionales. El crecimiento interanual del IPC al finalizar el año 2004 se sitúa en el 3,1%, una décima inferior al que se registra a nivel nacional (3,2%).
Más favorable está siendo la evolución de los precios en términos de inflación subyacente, que mide el comportamiento más estructural de los mismos, al no considerar los de alimentos no elaborados ni productos energéticos, y que se sitúa en el 2,9% interanual en diciembre, dos décimas por debajo del índice general.
En cuanto a los salarios, los datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales reflejan que en 2004 los incrementos están siendo más moderados que en el ejercicio anterior. Hasta el mes de noviembre, el incremento salarial pactado en los convenios colectivos firmados en Andalucía se sitúa en el 3,03%, seis décimas inferior al del mismo periodo del año anterior, y ligeramente superior al incremento medio en España (2,95%).