redaccion ~ 09/06/2010
Los ministros de Economía de los Veintisiete volvieron a discutir este martes los recortes aprobados por España después de que anoche el Eurogrupo pidiera al Gobierno que "especifique" más medidas para 2011 y apruebe la reforma laboral y de pensiones "con determinación".
El comisario de Economía, Olli Rehn, ha repetido que confía en "el compromiso" de España de tomar todas las medidas necesarias para reconducir el déficit por debajo del 3% para 2013 y convencer a los mercados. El comisario insistió en "animar" a la reforma laboral y de las pensiones, que espera sea "sustancial".
La vicepresidenta Elena Salgado, que lideraba la reunión como representante de la Presidencia de turno de la UE, recordó que el recorte de sueldos de funcionarios o la congelación de pensiones para ahorrar 15.000 millones ya son añadidos extra.
"Ya había una senda anterior de consolidación fiscal que nos iba en todo caso a llevar al 3% en el año 2013", aseguró. "Si hay alguna desviación en los términos de ejecución presupuestaria, en los distintos niveles de la Administración, Gobierno central, Comunidades Autónomas, entidades locales y Seguridad Social, los cuatro componentes que configuran nuestras cuentas públicas, tomaremos en ese momento las medidas que sean necesarias", dijo Salgado, convencida de que los recortes anunciados hasta ahora son suficientes.
España, como el resto de los vecinos del euro, estará sujeta a una vigilancia estrechísima de sus cuentas. Los dieciséis del moneda única están de acuerdo en que los presupuestos se presenten y analicen en Bruselas cada primavera antes de ser aprobados en los parlamentos nacionales. El plan se intenta adoptar a Veintisiete, pero, muy probablemente, tendrá que quedar limitado a la zona euro por la oposición de Reino Unido.
Los vecinos de la UE, no sólo del euro, están preocupados por "los problemas que podrían causar al resto de Europa" los Estados con más dificultades para recaudar dinero en los mercados, según explicó el ministro de Economía sueco, Anders Borg, que aclaró que se refería "evidentemente a España y Portugal".