El Gobierno ha fijado para 2012 la creación de un Fondo de Capitalización del despido para los trabajadores que se mantendrá durante toda la vida laboral. La cuantía será equivalente a un cierto número (aún por determinar) de días de salario por cada año trabajado y permitirá reducir en esta cifra la indemnización que afrontará el empresario en caso de despido.
Así consta en el documento de reforma laboral definitivo del Gobierno, donde se autoriza al Ejecutivo a crear este fondo en el plazo de un año y previa consulta con las organizaciones empresariales y sindicales.
El nuevo Fondo, similar al que plantea el modelo laboral austriaco, estará operativo a partir del 1 de enero de 2012 y se aplicará a los nuevos contratos indefinidos que se cierren a partir de esa fecha.
Según el texto, el trabajador podrá hacer efectivo, si así lo desea, el abono de las cantidades acumuladas a su favor en el Fondo en los supuestos de despido, de movilidad geográfica o para el desarrollo de actividades de formación. En caso de no hacerlo, percibirá la cuantía en el momento de su jubilación.
El Ejecutivo no señala el modelo de financiación de estos fondos ni concreta más su organización y funcionamiento.