A partir del 1 de enero de 2006 comenzarán a notarse los efectos de la Ley de Medidas Sanitarias frente al Tabaquismo aprobada ayer en el Congreso. En su último tramo en las Cortes, el texto recogió la prohibición de fumar en centros de trabajo y bares de más de 100 metros cuadrados si no están acondicionados, unas medidas en las que confía la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, para que más españoles se animen a abandonar el hábito. Eso sí, los tratamientos no estarán financiados por la Administración.
En contra de lo que se aprobó en la Cámara Alta, el texto sale de las Cortes un año después de su presentación sin incluir la financiación de los medicamentos de ayuda para dejar de fumar a cargo del Sistema Nacional de Salud y sin ampliar e l plazo de ocho meses para que los hosteleros habiliten zonas de fumadores en bares y restaurantes. Enmiendas introducidas en el Senado por PP y CiU.
Esta ley, que regula la venta, suministro, consumo y publicidad de los productos del tabaco, reconoce en su preámbulo que el tabaquismo en España es la primera causa aislada de mortalidad y todos los grupos estuvieron de acuerdo en destacar que la norma viene a defender el bien jurídico de la salud y de ahí su total apoyo al marco general .
España se une así a países de la UE como Irlanda, Noruega o Italia, que tienen las leyes más restrictivas y duras en materia de lucha contra el tabaco. Aunque la norma entrará en vigor el día 1 de enero de 2006, algunos puntos, como los referidos al régimen sancionador, entrarán en vigor el mismo día de su publicación en el Boletín Oficial del Estado.