La Consejería de Agricultura y Pesca, una vez realizadas las inspecciones pertinentes, ha informado que actualmente no existe riesgo de fiebre aftosa en la comunidad autónoma. La Junta ha tenido conocimiento de todas las partidas de animales vivos que han llegado a Andalucía desde el pasado 1 de junio, ya que todos los movimientos pecuarios que se realizan en el ámbito de la Unión Europea quedan registrados en el Sistema Traces ('Trade Control and Expert System').
La Consejería de Agricultura ha constatado la entrada de cinco partidas de porcinos, con un total de 219 animales que en ningún caso provenían de condados ingleses cercanos al de Surrey. Una vez constatada la documentación sanitaria y realizados los controles correspondientes los porcinos fueron sacrificados, por ser este el fin con el que se habían importado. Esta importación se realizó con anterioridad a la declaración del primer foco en Inglaterra. Según consta en la documentación sanitaria del matadero, los animales fueron sacrificados sin que se apreciase en ellos signo alguno de enfermedad.
Asimismo, está registrada la llegada de un total de 34 caballos procedentes del Condado de Surrey hacia Andalucía. Este tipo de animales no se ven afectados por la enfermedad. La mayor parte se encuentran en la comarca de Algeciras y en municipios limítrofes, donde se está llevando a cabo dentro del Plan Andaluz de Vigilancia Epidemio-lógica un programa de vigilancia muy intenso debido a la presencia de la lengua azul, y no se ha observado en ningún caso la presencia de signos clínicos compatibles con la enfermedad de la fiebre aftosa en especies de ungulados de esa zona.
Con la información de la que en estos momentos se dispone, la Consejería de Agricultura y Pesca concluye, por tanto, que el riesgo de que actualmente exista fiebre aftosa en Andalucía es nulo.
La fiebre aftosa o glosopeda es una enfermedad infecciosa causada por un virus que se caracteriza por originar lesiones en las mucosas y pezuñas de los animales. Se trata de una de las enfermedades víricas de mayor importancia debido a su gran poder de difusión, por lo que se encuentra incluida dentro de la lista de enfermedades de declaración obligatoria en la UE. A pesar de su alta transmisibilidad, la mortalidad suele resultar baja, afectando principalmente a animales muy jóvenes.
Condado de Surrey
El origen de la infección aún no está confirmado, pero todos los indicios apuntan a que el virus se ha diseminado a partir de un laboratorio situado a unos ocho kilómetros de las granjas afectadas, en el condado de Surrey. Las medidas adoptadas en el Reino Unido han consistido en el sacrificio inmediato de los animales de las granjas afectadas, y la investigación de las granjas situadas en un radio de 10 kilómetros a partir de la explotación índice. Asimismo se ha prohibido el movimiento de animales de las especies que pueden ser afectadas por la enfermedad.
Tras la declaración de la enfermedad, la Unión Europea ha prohibido el comercio de animales vivos y de sus productos (carne, leche y sus derivados) a otros países de la Unión Europea.