Por primera vez una propuesta electoral no es, en sentido estricto, un regalo de Reyes de los que nos tienen acostumbrados los mandamases que quieren permanecer en el poder a costa de perpetuar la cultura de la subvención. El PP arranca la carrera final a la campaña proponiendo una medida sensata y de sentido común, dado que el poder adquisitivo de los sueldos está bajando y muchas familias se las ven y se las desean para llegar a fin de mes (ahora además nos anuncian que subirá la carne). Aseguran que liberarán del IRPF a quienes no lleguen a los 16.000 euros. Al PSOE, es decir al Partido Socialista Obrero Español, le coge con el paso cambiado la propuesta y no se le ocurre otra cosa, ante este contrapié, que sacar en una ceremonia, que más parece una bufonada antigua, a José Blanco para ridiculizar la medida. Y, claro, se contradice, baja al terreno de la demagogia fácil y deja a los mileuristas, a los que por el mismo dinero cada vez metemos menos alimentos en la cesta de la compra, a los que se nos ha puesto la hipoteca por las nubes, con cara de bobos. ¡Será que se ha disgustado porque no se le ha ocurrido ni a él ni al comité de notables! ¡Lo que hay que ver! Una medida social y progresista, que favorece a los obreros (=trabajadores), a los que más necesidad tienen, les parece precipitada a este socialistas. ¡Claro, como él cobrará más de 16.000 euros al año, la medida no le afecta! Tal vez por eso no le guste.
Afortunadamente es, para muchos, un acierto, dado que mejorará el poder adquisitivo, con lo que aumentará el consumo, y con él la producción, y con los impuestos inherentes a ésta, podrá costearse esta actuación que, beneficiará en este caso a los que más lo necesitan. Pero, claro está, no le vamos a pedir a José Blanco que haga todo este razonamiento. A ver que se le ocurre a él para mejorar las condiciones de los que menos ganan, porque ya sea que se ría, ya sea que quiera hacer chufla de esto, la cesta de la compra se ha puesto como se ha puesto, el poder adquisitivo está al nivel que está y las hipotecas que pesan sobre muchas familias españolas o las ataduras de ir hacia delante de nuestros jóvenes, son lo que son. Si no tiene nada mejor que decir, que se dedique a estudiar propuestas mejores, pero que no se ría de lo que, si se le hubiera ocurrido a él, merecería hasta un video
Pepito Grillo.

