"Los hombres están tan convencidos de su propia opinión, o más bien de la falsa certeza que tienen de su opinión, que orgullosamente menosprecian a los demás. De ese orgullo nacen las atrocidades y las persecuciones, pues ninguno quiere seguir soportando a los demás en cuanto no son de su mismo parecer, a pesar de que hoy hay casi tantas opiniones como seres humanos. No obstante, no hay una sola secta que no juzgue a las otras y que no quiera gobernar ella sola" Sebastian Costellio


