El dato no puede dejar de ser preocupante. Según ha denunciado el sindicato ACAIP, de los actuales 67.750 presos internos en las cárceles españolas, un 34% son extranjeros, y si nos fijamos en la legislatura que está a punto de concluir y en la que la población reclusa ha crecido en 11.000 presos más, de éstos, el 70% son extranjeros. Las cárceles están superpobladas y la inseguridad en las mismas crece con ello, según señala el sindicato, que denuncia que los principales centros de reclusión se encuentran a más de un 200% de su capacidad.


