No es de extrañar que en el último barómetro del CIS el paro y los problemas económicos figuren como las dos primeras preocupaciones de los españoles. No les falta razón a los encuestados que con un 44,7 por ciento sitúan el paro como su principal problema. Y eso que la encuesta está realizada antes de que conociéramos la noticia de que la inflación alcanza el 4, 6 por ciento, hecho que no sucedía desde 1995. La consecuencia de esto está muy clara: el paro, sin más remedio, seguirá su escalada y subirá. Parece como si los españoles, a diferencia de los gobernantes, lo estuviesen viendo venir.
Pepito Grillo


