En uno de los momentos álgidos de la crisis económica que nos embiste, y cuando nadie parece querer meterle mano en serio; cuando los consumidores seguimos haciéndole agujeros al cinturón para dar un apretón más, y los empresarios buscan la manera de mantener la barca a flote; cuando desde todos los rincones se le piden al gobierno soluciones y planes para afrontar la situación que amenaza con empeorar, resulta que lo que llena las páginas, es la situación precongresual del PP, y sus peleas internas. No es que sea marginal la situación del principal partido de la oposición, pero, dicho esto, evitemos tapar con un visillo situaciones que no son menos importantes y que desde luego nos afectan a todos. Si el corifeo lo que intenta es marear la perdiz, la pregunta que surge a continuación es: y después de mareada, ¿qué?
Pepito Grillo


