La Comisión Europea ha anunciado hoy un ambicioso paquete de medidas para garantizar la creación de estaciones de combustible alternativas en toda Europa con normas comunes de diseño y utilización. La mayoría de las iniciativas emprendidas hasta ahora se dirigían principalmente a los vehículos y los combustibles mismos, sin tener en cuenta la distribución de los últimos. Los esfuerzos por proporcionar incentivos han sido insuficientes y no estaban coordinados.

Los combustibles limpios se ven afectados por tres obstáculos principales: el alto coste de los vehículos, la escasa aceptación de los consumidores y la falta de estaciones para recargar y repostar. Es un círculo vicioso. No se construyen estaciones para repostar porque no hay bastantes vehículos. Los vehículos no se venden a precios competitivos porque no hay bastante demanda. Los consumidores no compran los vehículos porque son caros y no hay estaciones. Por tanto, la Comisión propone un paquete de objetivos obligatorios para los Estados miembros sobre un mínimo de infraestructuras para los combustibles limpios como la electricidad, el hidrógeno y el gas natural, así como normas comunes para toda la UE sobre el equipamiento necesario.

El Vicepresidente Siim Kallas, responsable de Transportes, ha declarado: «El desarrollo de combustibles innovadores y alternativos es una forma evidente de hacer que la economía europea utilice sus recursos con más eficiencia, de reducir nuestra dependencia excesiva del petróleo y de desarrollar una industria del transporte capaz de responder a las demandas del siglo XXI. China y los EE. UU. prevén disponer de más de 6 millones de vehículos eléctricos en circulación en 2020. Esto constituye una gran oportunidad para que Europa ocupe un puesto importante en un mercado mundial que crece rápidamente».

El paquete sobre energía limpia para el transporte consiste en una comunicación sobre una estrategia en el campo de los combustibles alternativos, una directiva centrada en la infraestructura y las normas y un documento adjunto a los dos anteriores en el que se describe un plan de acción para el desarrollo del gas natural licuado en el transporte marítimo.