IDEAS

Inteligencia Artificial para salvar la Tierra

Carlos de la Iglesia. Director de Desarrollo Corporativo de Microsoft Ibérica

Tenemos un tiempo limitado para aprender a conservar nuestros recursos naturales. Los suministros de agua dulce están siendo peligrosamente sobreexplotados. La tierra se está agotando y degradando. Miles de especies se están extinguiendo a medida que sus hábitats desaparecen bajo una nube de contaminación producto de una industrialización frenética. Los océanos se están ahogando en plásticos. Los aspectos que son vitales para nuestra existencia están amenazados y, si desaparecen, es muy probable que nunca regresen. Con ese panorama como telón de fondo, Microsoft cree que la Inteligencia Artificial (IA) puede jugar un papel importante en la mejora de la salud de nuestro planeta.

Microsoft es una de las organizaciones más comprometidas con el medioambiente y la sostenibilidad. Una buena prueba de ello es que desde 2009 llevamos asumiendo una serie de compromisos para reducir la huella de carbono de la compañía y tenemos el objetivo de disminuir sus emisiones hasta en un 75% para el año 2030. Además, en nuestra nueva sede central de Redmond (Washington) hemos comenzado a trabajar en un moderno campus que funcionará sin combustibles fósiles y gracias a electricidad 100% libre de carbono. E igual sucede con nuestros centros de datos, donde mantenemos el firme propósito de conseguir que funcionen de forma íntegra con energía renovable. De hecho, ya a finales de 2019 lo harán con un 60% de estas energías limpias.

Son todos buenos ejemplos que reflejan el compromiso de Microsoft con el medioambiente, pero, sin duda, nuestra iniciativa más ambiciosa es AI for Earth, en marcha desde finales 2017. Se trata de un proyecto de 50 millones de dólares que durante cinco años apoyará a investigadores medioambientales que están abordando algunos de los problemas más difíciles del mundo gracias al inmenso potencial de la Inteligencia Artificial, el Machine Learning y el Cloud Computing. Su objetivo es crear soluciones sostenibles en cuatro áreas clave para la salud del planeta y el futuro de la humanidad: la agricultura, el agua, la biodiversidad y el cambio climático.

Agricultura inteligente en explotaciones agrícolas de Aragón

Especial MS_AI_Agriculture_001Uno de los primeros proyectos de AI for Earth fue Farm Beats, pionero de una nueva agricultura basada en datos para ayudar a agricultores de India y Estados Unidos a saber dónde y cuándo cultivar para obtener el mayor rendimiento. Pero sobre agricultura inteligente tenemos un ejemplo mucho más cercano. Se trata de un proyecto de Ibercaja que quiere apoyar a los agricultores de Aragón para hacer crecer sus explotaciones de forma más eficaz y sostenible.

Mediante la instalación de dispositivos inteligentes en el terreno y el análisis de los datos en la nube de Microsoft Azure, los agricultores pueden realizar un consumo más eficiente de los recursos naturales, en especial del agua. Además, esta tecnología proporciona una mayor trazabilidad de las explotaciones y permite conocer el momento óptimo para sembrar, regar, fertilizar o cosechar. La información acerca del estado de los cultivos se obtiene en tiempo real y analiza indicadores como la temperatura ambiental y del suelo, la humedad, la presión atmosférica, el vigor de la planta o las precipitaciones registradas en el terreno para facilitar la toma de decisiones en cada uno de los momentos del ciclo productivo.

Otro buen ejemplo de cómo la tecnología mejora la sostenibilidad lo encontramos en la gestión eficiente de residuos que realiza Urbaser, líder mundial en obtención de energía y recursos a partir de estos desechos. Urbaser ha desplegado una ambiciosa plataforma de sensores IoT (Internet of Things) instalados en su flota de vehículos y contenedores de basura. Gracias a la orquestación de Microsoft Azure, plataforma cloud sobre la que se vuelcan todos los datos, se mejora la recolección de residuos y la limpieza de las calles. La información recogida en tiempo real permite tomar mejores decisiones para optimizar los recursos dedicados a todas las tareas, maximizando el nivel de servicio a la ciudad, mejorando las rutas de recogida, reduciendo el nivel de ruido y disminuyendo el consumo de combustible y emisiones. Además, la información recibida permite adelantarse a potenciales averías y minimizar el número de reparaciones e interrupciones del servicio.

Una nube inteligente para preservar la vida salvaje

Especial IA for EarthLas especies en peligro de extinción también tienen nuevas esperanzas. Tradicionalmente, los analistas examinaban miles de imágenes tomadas desde satélites, drones o cámaras instaladas en plena naturaleza para estudiar las poblaciones y los comportamientos de los animales. Es un trabajo laborioso que requiere tiempo, habilidad y concentración. Ahora la IA puede asumir ese papel gracias a técnicas de deep learning capaces de dar sentido a los millones de píxeles de una imagen, lo que está permitiendo a los científicos avanzar aún más en sus investigaciones.

Es más, ya se está traduciendo en proyectos concretos y aportando conocimientos sobre los leopardos de las nieves del Kirguistán (Asia Central), un animal seriamente amenazado cuyo estudio exige muchas horas de grabación de vídeo, así como un posterior y tedioso análisis de las imágenes que lleva días y días de trabajo y que ahora se realiza de forma mucho más precisa y eficaz (¿es el leopardo de la fotografía 1.245 el mismo que el de la 37.856?) y en pocos minutos.

O el proyecto para la conservación de los elefantes de la República Democrática del Congo, donde la IA está ayudando a distinguir sus barritos del resto de sonidos. Es un trabajo perfecto para un sistema de Inteligencia Artificial, pues al ser humano le llevaría años localizar patrones entre terabytes de datos. Los investigadores utilizan los datos de las llamadas de los elefantes para estimar su población, monitorizar sus movimientos, tratar de garantizar su seguridad e identificarles individualmente, algo impensable desde el aire, y que está ayudando a combatir el doble problema que suponen la caza furtiva y el comercio de marfil.

 

Carlos de la Iglesia WEB opinion

Director de Desarrollo Corporativo

Microsoft Ibérica

 

Artículo incluido en el especial sobre Tecnología y ODS del número de julio-agosto de la revista Agenda de la Empresa