IDEAS

Jóvenes: asignatura pendiente

Carmen Castilla. Secretaria General de UGT-A

RUGE, la organización juvenil de UGT, ha tomado partido para luchar contra el fraude y los abusos a becarios y becarias. Ha denunciado las prácticas en decenas de empresas que, o explotan a los jóvenes desarrollando un trabajo para el que no han sido contratados, o les obligan a apuntarse a cursos en centros de formación privados para poder acceder a las prácticas. RUGE ha puesto los datos recabados a disposición de la Autoridad Laboral para incitar al Gobierno a actuar: modificar la legislación en profundidad y establecer un Estatuto de las Prácticas no Laborales. Entre las irregularidades encontradas está el tener que pagar por cursos que carecen de contenido y que, cuando se incorporan a las prácticas de empresa, la plantilla está conformada por un alto porcentaje de becarios, en algunos casos entre el 60 y el 80%, sin que exista ningún tutor de prácticas, ni responsable en sus departamentos.

Los problemas que se encuentran los jóvenes cuando tratan de acceder a un contrato laboral son múltiples, el abuso de becarios/as es solo uno de ellos. En España, y especialmente en Andalucía, le estamos dando la espalda a nuestros jóvenes, a la generación más preparada de nuestra historia. Los datos de la última Encuesta de Población Activa indican que la tasa de paro juvenil andaluza roza el 41%. Hoy día trabajan en nuestra comunidad 771 mil jóvenes, la mitad que antes de que comenzara la crisis, hace 10 años. Se está creando empleo, pero los datos de recuperación son los peores en la población joven. Y, además, ¿qué tipo de empleo?

Si hablamos de temporalidad, la juventud se lleva también la cifra peor. La tasa de temporalidad de los jóvenes, registrada en el ejercicio pasado, es del 77,8% entre los jóvenes de 16 a 24 años, del 58,1% de 25 a 29 años, y del 45,4% de 30 a 34 años.

Los trabajos a los que acceden nuestros jóvenes son los más precarios, con salarios bajos, de media unos 900 euros al mes, y no suelen superar de ingresos los 9.000 euros anuales, al ser los contratos intermitentes. La brecha salarial se mantiene en la población joven, dentro del contexto general de la población, en torno al 24%. En definitiva, nuestros jóvenes sufren más temporalidad, menos poder adquisitivo, y más desempleo que cuando comenzó la crisis; y cuando intentan acceder al mercado laboral en prácticas, son presa fácil de los abusos laborales. Si a esto añadimos el incremento del precio de la vivienda, tanto en propiedad como de alquiler, se entiende que, en Andalucía, solo el 16% de los y las jóvenes de entre 16 y 29 años estén emancipados, y estos “afortunados/as” se ven obligados/as a utilizar una media del 91% de su salario para pagar el alquiler. Una de las opciones que tienen nuestros jóvenes para crearse un futuro estable es la emigración. El 85% de los jóvenes andaluces está dispuesto a irse fuera de España para mejorar profesionalmente, lo que ocurre es que muchos de ellos no vuelven y perdemos el mayor potencial que tenemos en nuestra tierra: a nuestros/as jóvenes.

Desde UGT Andalucía actuamos en todos los ámbitos para que se tenga en cuenta, en lo que vale, el trabajo de nuestra juventud. Impulsamos la formación necesaria para adaptarse a la industrialización 4.0; denunciamos los abusos, también en los nuevos ámbitos laborales en los que son mayoritarios, como los riders en las plataformas digitales, o las empresas de alquiler de coche con conductor. Pero también exigimos medidas políticas eficaces.

Es fundamental la derogación de las reformas laborales. Hay que establecer medidas que faciliten la contratación indefinida y la conversión de contratos formativos en contratos laborales, con sus derechos correspondientes. Son necesarios planes de emancipación juvenil y acceso a la vivienda, y un plan de vivienda social que haga realidad el derecho a la vivienda que marca nuestra Constitución. No podemos dejar más tiempo a la juventud abandonada al albur de las políticas neoliberales que solo piensan en el beneficio empresarial. La política está para corregir sus defectos, y las políticas sociales deben ser ahora la prioridad, en especial, las que afectan a nuestros jóvenes.

 

Carmen Castilla Carmen Castilla WEB

Secretaria General de UGT-A

@mc_castilla

 

Artículo incluido en el número de septiembre de la revista Agenda de la Empresa