IDEAS

El Diálogo Social: algo más que buenas intenciones

Carmen Castilla. Secretaria General de UGT-A

El retorno al, necesario, Diálogo Social es una buena noticia para la sociedad andaluza. El pasado 4 de septiembre se reanudaron las reuniones de la Mesa por el Diálogo Social, cuestión que desde mi organización sindical veníamos insistentemente reclamando. Fruto de ello, el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, se ha comprometido a reunirse cada seis semanas con los agentes sociales que, en Andalucía, son los sindicatos UGT y CCOO, y la patronal CEA. La voluntad expresada por el presidente supone un compromiso del gobierno a tener en cuenta las decisiones que tome esta Mesa, y plasmarlas en normativas y actuaciones que mejoren el desarrollo de Andalucía. Con ello, no solo se generará un clima que favorezca la imprescindible paz social, sino que se sientan las bases para acometer el necesario cambio de rumbo en las políticas económicas que generen empleo de calidad.

No pongo en duda, en absoluto, la buena voluntad del presidente, pero para que, realmente, funcione el diálogo social es necesario engrasar el engranaje que lleva un tiempo sin funcionar y que, además, se encuentra por primera vez dirigiendo el nuevo ejecutivo. Un ejemplo: una semana después de la foto de familia en San Telmo, la Junta aprobaba una serie de medidas destinadas a paliar los perniciosos efectos del Brexit. Las medidas se van a implementar con independencia de que se produzca o no un Brexit “duro”. En todo caso, nosotros vamos a reclamar al gobierno andaluz que la puesta en marcha y el posterior desarrollo de las mismas, se haga contando con la participación de los integrantes de la Mesa del Diálogo Social, sobre todo en materia de políticas activas de empleo, infraestructuras, el impacto en sectores como el turismo y aquellas relacionadas con la innovación tecnológica.

La Mesa por el Diálogo Social es en realidad la continuación de lo que el ejecutivo anterior llamó Mesa por la Calidad del Empleo, puesta en marcha en junio de 2017, con una mesa general, y cuatro mesas sectoriales que llevaban paralizadas más de un año: Relaciones Laborales y Seguridad y Salud Laboral; Políticas Activas de Empleo; Formación Profesional para el Empleo, y Plan de Apoyo a la Negociación Colectiva.

El nuevo gobierno ha reactivado las cuatro mesas sectoriales que constituyen, junto a la general, la Mesa del Diálogo Social, aunque a mí me gusta más denominarlo Concertación Social, ya que “concertación” indica no solo “diálogo”, sino “negociación y acuerdo”.

Es importante también, que la Mesa por el Diálogo Social, no se circunscriba únicamente al empleo. Desde UGT-A entendemos que el diálogo social debe ir más allá, por el papel que nos otorga la Constitución en su Título Preliminar, art.7: “contribuyen a la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales que les son propios”, y el Art. 131: “El Gobierno elaborará los proyectos de planificación, de acuerdo con las previsiones que le sean suministradas por las Comunidades Autónomas y el asesoramiento y colaboración de los sindicatos y otras organizaciones profesionales, empresariales y económicas”.

Esto implica que deben contar con nosotros para elaborar las políticas de igualdad, de prestaciones sociales, de vivienda, de desarrollo económico y de infraestructuras.

Andalucía ha terminado el verano a la cabeza del paro estatal, un 24,74% de las desempleadas y desempleados en España son andaluces. La contratación temporal sigue acaparando más del 95% de los nuevos contratos, y el 27% de los parados ha agotado ya sus prestaciones. La situación requiere de actuaciones urgentes, pero sobre todo a medio y largo plazo, para romper con la dinámica del paro estructural en nuestra tierra. La creación de empleo debe entenderse como una política transversal de todo el gobierno andaluz, por lo que el Diálogo Social tiene que materializarse en políticas de concertación, que aborden todos los problemas reales y mejore la calidad de vida de toda la población andaluza. Para ello necesitamos contar con una metodología ágil y práctica, que nos permita contar con objetivos medibles y cuantificables en un horizonte temporal que abarque toda la legislatura.

 

Carmen Castilla Carmen Castilla WEB

Secretaria General de UGT-A

@mc_castilla

 

 

Artículo incluido en el número de octubre de la revista Agenda de la Empresa