Anuncia su intención de mantener el dividendo y abonar un total de 355 millones

Bankia ha registrado un beneficio neto de 541 millones de euros en 2019, un 23% inferior al obtenido en 2018 debido al menor resultado logrado con la rotación de carteras de renta fija (ROF), así como por las mayores provisiones asociadas al coste de la venta de activos improductivos.

El resultado core, el puramente bancario, ha crecido un 3,5% en el año, hasta elevarse a 1.287 millones, tras estabilizarse los ingresos y reducirse los gastos “en mayor medida de lo previsto”.

Por su parte, el volumen de activos improductivos (créditos dudosos y activos adjudicados) se ha reducido en 8.400 millones en dos años, con lo que la tasa de NPA netos se ha reducido al 3,3%, muy próxima al 3% proyectada para final de 2020.

Los riesgos dudosos brutos se han reducido en casi 2.000 millones de euros entre enero y diciembre, hasta situarse en 6.465 millones (-23,2%), con lo que la tasa de morosidad ha cerrado el ejercicio en el 5%, tras bajar 1,5 puntos respecto a diciembre de 2018 (6,5%).

El margen bruto se ha situado en 3.245 millones en 2019 (-3,6%), mientras que los gastos de explotación se han reducido en un 2,9%, hasta 1.817 millones, lo que refleja que se han generado unas sinergias de 220 millones fruto de la integración con BMN, por encima de los 155 millones previstos inicialmente.

La entidad ha registrado un nuevo incremento del nivel de solvencia, hasta cerrar, por primera vez un ejercicio, por encima del 13%.

“Con esta sólida posición de capital, podemos anunciar nuestra intención de mantener el dividendo y abonar un total de 355 millones a nuestros accionistas, que equivale a un 6,1% de rentabilidad por dividendo (calculado sobre la cotización de cierre de 2019). Damos así un paso más en la devolución de ayudas a los contribuyentes”, ha señalado el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri.

La retribución será de 11,576 céntimos por acción, lo que supone mantener la cuantía por título y elevar hasta el 65% el reparto de beneficios entre los accionistas (pay-out), lo que permite continuar avanzando en la devolución de las ayudas recibidas por la entidad.