Prevé para 2021 un aumento del PIB andaluz del 6,1%

El último informe ‘Situación Andalucía’, presentado por Miguel Cardoso, economista jefe para España de BBVA Research, y Francisco Jerez, director de la Territorial Sur de BBVA, señala que la actividad económica en Andalucía se habría reducido cerca del 6,5% en el primer trimestre de 2020 y un 17,5% en el segundo. Por ello, para 2020 el Servicio de Estudios de BBVA espera una caída del PIB regional del 11,8%, en línea con la previsión para el conjunto de la economía española (-11,5%).

La caída de la actividad se explica por el incremento de la incertidumbre relacionada con la pandemia, por el establecimiento de las medidas de confinamiento y distanciamiento social necesarias para evitar el contagio y por su extensión por un período superior al esperado. A todo ello habría que añadir en Andalucía, una exposición al turismo y al resto de sectores de consumo social superior al conjunto de España; una evolución de las exportaciones aún muy débil en la mayoría de sectores, que compensa la relativa fortaleza de los alimentos; y un mayor efecto de la crisis sobre el mercado laboral, sobre todo a principios del periodo de recesión.

En Andalucía, el gasto con tarjetas de crédito o débito de BBVA o en terminales punto de venta de BBVA se redujo en los momentos más duros de la pandemia un 56%, una evolución similar a la del conjunto de España (-55%). Por sectores, el consumo en viajes, hostelería, restauración, moda y ocio y entretenimiento experimentó durante el mes de abril una caída superior al 90% interanual, afectada también por la contracción del turismo. Así, en el segundo trimestre del año, el gasto con tarjeta realizado por los extranjeros en la comunidad andaluza se redujo en un 94% respecto a un año antes. Por el contrario, el gasto en alimentación se aceleró y se observó un impulso del comercio electrónico y de los productos y servicios de salud.

La flexibilización de las restricciones de movilidad, así como el avance del turismo nacional y del consumo interno favorecieron una intensa recuperación económica durante el verano, que habría hecho que el PIB de Andalucía se incrementara un 18,3% en el tercer trimestre respecto al anterior, cerca de 2 puntos porcentuales por encima de España. Apoyada además por el notable impulso fiscal y medidas de financiación, tanto a nivel nacional como de la Junta de Andalucía, que desde marzo ha puesto en marcha diversas medidas para la protección de los colectivos sociales más vulnerables, así como para mejorar la liquidez de las empresas y evitar despidos. En conjunto, con estas medidas se movilizarán hasta 600 millones de euros, lo que supone cerca del 0,9% del PIB regional.

En este contexto, BBVA Research prevé para 2021 un aumento del PIB andaluz del 6,1%, en línea con el conjunto nacional (6%). No obstante, este crecimiento no sería suficiente para recuperar el nivel de actividad previo a la crisis, que se mantendrá aún un 6,4% por debajo del observado al cierre de 2019.

La economía andaluza podría recuperar su nivel precrisis a partir de 2022

La expectativa de recuperación de la economía andaluza y la de España se modera para los próximos trimestres debido a que los recientes rebrotes de la COVID-19 mantienen la incertidumbre elevada. Además, la evolución de las restricciones a la movilidad tanto en Andalucía como en el entorno, ante la elevada incidencia total en la comunidad de los nuevos casos en las últimas semanas, podría condicionar la recuperación de la economía andaluza, debido a su especialización en sectores de consumo social y el peso del turismo, nacional y extranjero en el PIB regional.

Asimismo, la desaceleración esperada de la economía española y europea podría afectar a la demanda de bienes con un peso relevante en el PIB andaluz, ya que la Eurozona es uno de los principales destinos de las exportaciones andaluzas (47% del total).

Impacto heterogéneo de la crisis en el mercado laboral andaluz

Según las previsiones de BBVA Research, el empleo podría caer en 2020 un 4,2%, para crecer un 1,3% en 2021. Con todo, Andalucía podría cerrar el bienio con una pérdida de 90.000 puestos de trabajo, respecto al nivel de cierre de 2019, lo que supone un aumento de la tasa de paro promedio hasta el 24,6% en 2021.

El impacto de la crisis ha sido significativo, aunque heterogéneo y con algunas diferencias respecto a 2008. Por edades, la caída del empleo vuelve a ser  mayor entre los jóvenes, aunque ahora los mayores de 35 años representan más de la mitad de las personas que han perdido su empleo en España, por efecto del envejecimiento. Por género, esta crisis ha afectado de forma más igualitaria a hombres y mujeres que la de 2008, al afectar más a servicios en los que la presencia de mujeres es mayor, y menos a la construcción. Por sectores, entre febrero y junio de 2020, la caída de la afiliación fue mayor en la hostelería (-21,2%) y los servicios de menor teletrabajo (-8,3%), afectados de forma más negativa por las restricciones para contener la epidemia. Desde el punto de vista territorial, la información disponible muestra una mayor contracción de la afiliación en las zonas turísticas de la Costa del Sol y de la Costa de la Luz en Cádiz mientras que las menores caídas se observaron en el área urbana de Jaén, las zonas turísticas de Costa de la Luz en Huelva y la de Almería. Con datos hasta octubre, la pérdida de afiliación en Andalucía se sitúa en el -2,6% interanual (-2,1% en España).

Aumenta la probabilidad de escenarios más favorables

En todo caso, se incrementa la probabilidad de que se presenten escenarios más positivos. La cantidad de vacunas en una fase avanzada de prueba hace más probable que se pueda contar con algún remedio efectivo durante el próximo año y medio. Por otro lado, el efecto de los fondos del Next Generation EU (NGEU) y las reformas que se puedan acometer para hacer frente a las debilidades estructurales de la economía son también factores que pueden generar una aceleración del crecimiento, sobre todo durante la segunda parte del año. Para ello, se hace necesario un consenso sobre las medidas que serán necesarias para cumplir la condicionalidad a la que están sometidos los mencionados recursos. Si con la vacuna se consigue mejorar la confianza de los viajeros y se aprovecha esta oportunidad para realizar las reformas pendientes en la economía andaluza, el escenario podría ser más positivo.