La start-up, con sede en Barcelona, se ha marcado como objetivo disponer a finales de 2021 de una decena de clientes relevantes en cada uno de estos países y asegurar que el producto sea compatible con el 100% de sus cadenas de supermercados, desde los principales hasta los más pequeños, según ha explicado el cofundador y consejero delegado de Consentio, Vincent Rosso.