La compañía ingresó 625 millones de dividendos

CriteriaCaixa, compañía que gestiona el patrimonio empresarial de la Fundación Bancaria ”la Caixa”, obtuvo un resultado neto consolidado de 314 millones de euros en 2020, un 71% menos que en el ejercicio anterior.

Este descenso se debe, por un lado, al impacto de la pandemia en los resultados de las principales participadas de CriteriaCaixa, que ha llevado a que el resultado neto recurrente de CriteriaCaixa haya alcanzado los 718 millones (un 35% inferior al de 2019). Por otro lado, al impacto de los resultados extraordinarios -por un importe total de -404 millones- consecuencia de la atribución del deterioro que Naturgy registró en sus activos de generación y por el ajuste contabilizado por CriteriaCaixa del PPA (Purchase Price Allocation) de CaixaBank.

Con el objetivo de minimizar el impacto de la pandemia, en 2020 CriteriaCaixa centró su estrategia en conservar la liquidez, moderando el ritmo de nuevas inversiones, negociando nuevas líneas de crédito y gestionando activamente los vencimientos de deuda a corto y medio plazo.

Al cierre del ejercicio 2020 el valor bruto de los activos de CriteriaCaixa ascendió a 19.381 millones, con un 75,9% de renta variable cotizada, un 13,6% de negocio inmobiliario, un 4,7% de renta variable no cotizada, un 1% de renta fija y otros, y un 4,8% de caja y equivalentes. Los activos cotizados (renta variable y renta fija) y la caja y equivalentes representan en conjunto más del 80% del total.

A pesar de las consecuencias que la crisis ha tenido en las principales participadas de CriteriaCaixa, cabe destacar que en 2020 la compañía ingresó 625 millones de dividendos.

Mejora del perfil financiero

La deuda bruta de CriteriaCaixa ascendió en 2020 a 5.124 millones, ligeramente por encima del nivel del año anterior. La deuda neta, en cambio, disminuyó un 4,2% hasta los 4.189 millones. A lo largo del ejercicio, la compañía centró sus esfuerzos en llevar a cabo una gestión activa del endeudamiento para incrementar los niveles de liquidez, mejorar las condiciones financieras y alargar los vencimientos.

En este sentido, en octubre se realizó una emisión de bonos senior con vencimiento a siete años por importe de 600 millones, con el objetivo de amortizar anticipadamente préstamos bilaterales con un vencimiento inferior y un coste financiero mayor, así como reforzar la liquidez.

Asimismo, tras estas actuaciones la compañía dispone de una sólida situación de liquidez disponible que alcanza, al cierre de 2020, los 1.360 millones teniendo en cuenta la caja y equivalentes (935 millones) y las pólizas de crédito no dispuestas (425 millones).